Alejandra Moreno / @achearta81
Foto: Daniel Lobo
(13 de noviembre, 2013).- Dice un anuncio de una campaña publicitaria “Yo aborto, tú abortas, todas callamos”.Y dice bien.
Cualquier mujer de este país puede estar en esta situación en algún punto de su vida, porque ya tiene hijos y no puede hacerse cargo de uno más, porque fue víctima de abuso sexual, porque un embarazo pone en riesgo su vida, porque falló el anticonceptivo y está aún en la escuela, por presiones sociales y religiosas, etc.
Las razones pueden ser diversas pero el hecho es que el aborto es parte de la realidad. El factor más importante es en qué condiciones se realiza: una chica de clase social media alta puede abortar en un hospital privado, con las condiciones de higiene necesarias, medicamentos, equipo médico en caso de alguna complicación, y la atención de su ginecólogo.
La otra realidad es la mujer pobre que aborta sola, con un gancho de ropa introducido en su vagina con altas probabilidades de morir desangrada o tener consecuencias para toda su vida. Si bien es una decisión personal el abortar o seguir con un embarazo no deseado, el aborto es un tema de salud importantísimo.
FondoMARIA
Eugenia Likar, responsable de desarrollo institucional y de la coordinación de la RedMARIA de donantes individuales, nos comenta que El Fondo de Aborto para la Justicia Social MARIA es un programa impulsado por Balance Promoción para el Desarrollo y Juventud AC, una organización que trabaja en defensa de los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y jóvenes. El Fondo MARIA inició sus actividades en 2009 después de que la Suprema Corte de Justicia declaró constitucional la Ley de Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en el D.F. e hizo un llamado a los demás estados para que hicieran reformas similares, con el objetivo de expandir los beneficios de la ley a las mujeres de los estados de la República. Es el primer fondo en su tipo en América Latina que moviliza recursos locales a favor del Derecho a Decidir para que todas las mujeres en México puedan acceder a servicios de aborto seguro sin importar su situación social o económica.
Se creó con el acompañamiento de la Red de Fondos de Aborto de Estados Unidos (National Network of Abortion Funds NNAF), donde el aborto es legal, pero existen diversas barreras para que todas las mujeres tengan acceso a un aborto a pesar de su legalidad. Cada Fondo de Aborto es distinto y decide cuál es el modelo para operar y cuál es el apoyo que va a dar. “El nuestro apoya para cuestiones prácticas, como transporte, hospedaje, alimentación, medicamentos, etc. Además del apoyo para el pago del procedimiento, en caso de ser privado, y damos acompañamiento telefónico durante el proceso de toma de decisión y presencial cuando ya están en el DF”.
Eugenia señala que, desde 2009 y hasta la fecha, se ha apoyado a más de 1600 usuarias de 10 a 46 años de edad, de todos los estados de la República. Un gran porcentaje de las mujeres que apoyamos provienen de estados ubicados al centro del país que están más cerca del DF. Las mujeres que viven al norte de México, por ejemplo, a veces tienen la opción de cruzar la frontera y practicarse un aborto seguro y legal en EE.UU., o simplemente encuentran otras formas de realizarlo en su estado ya que la información del DF no les llega y el viaje es muy caro y no lo piensan como una posibilidad para ellas.
“En general nos preguntan cuáles son las características de las usuarias; sin embargo desde la experiencia del Fondo MARIA hemos constatado que no existe un perfil de mujer que aborta y los motivos por los que las mujeres deciden abortar son sumamente diversos y personales”. En este sentido, existen algunos artículos periodísticos y videos que pueden resultar de utilidad, como la nota sobre el Fondo MARIA titulada “Las mujeres que abortan no son una estadística” o el video “¿Quiénes son las mujeres que abortan?”.
Mujeres que están en la cárcel por supuestamente haber tomado la decisión de abortar en algunos estados del país es algo frecuente. Eugenia Likar nos comenta que las personas que están encargadas de legislar deberían informarse en relación al aborto y asumir el principio de laicidad del Estado, a partir del cual se evita que las leyes y prácticas se basen en dogmas religiosos. Respetar la laicidad que organiza al Estado mexicano es fundamental para los derechos reproductivos, pues la libertad y la autonomía para decidir sobre aquello que concierne al propio cuerpo y en torno a la vida privada es un principio sin el cual es imposible el ejercicio de dichos derechos.
Pero esto también es un asunto de equidad de género, la mayoría de las personas que están haciendo estas leyes e implementándolas son hombres y todas las personas que son criminalizadas son las mujeres. Porque el aborto es un asunto que sólo necesitan las mujeres, y prohibirlo, restringirlo y criminalizar a quien lo realiza es discriminación de género.
En las 32 entidades federativas el aborto está despenalizado cuando el embarazo es producto de una violación, esto está presente en las leyes pero no se lleva a cabo en la práctica porque no existen los procedimientos jurídicos que así lo garanticen, por falta de voluntad política y desconocimiento de la normativa.
La mujer que ha decidido abortar lo hará de cualquier manera. La ilegalidad no hace que disminuya la tasa de abortos sino que coloca en mayor situación de vulnerabilidad a las mujeres (especialmente a las de bajos recursos económicos), quienes se verán forzadas a practicarse abortos clandestinos e inseguros que pondrán en riesgo su salud y su vida. Un informe de la Organización Mundial de la Salud, publicado en 2012, establece que los abortos inseguros y peligrosos siguen en aumento en el mundo. El 95 por ciento de todos los abortos en los países latinoamericanos caen dentro de esta categoría; México se ubica cerca de la parte superior de la lista. Según el Instituto Allan Gutmacher en México, entre 1990 y 2006, la tasa de aborto aumentó un 33% con una estimación de 875,000 mujeres, lo cual indica que cada año aumenta el número de mexicanas con embarazos nos deseados. De acuerdo a la CONAPO, las complicaciones por aborto se encuentran entre la tercera y cuarta causa de muerte materna.
En algunos estados como Guanajuato y San Luis Potosí, donde activamente se busca enjuiciar a las mujeres, existen mujeres cumpliendo condenas incluso por abortos espontáneos.
En dichas entidades, el personal médico, cuando recibe a una mujer con aborto espontáneo, condiciona la atención de la mujer hasta que la mujer “confiese” que hizo algo para inducirlo. Las mujeres van al hospital porque tienen una hemorragia, síntomas de infección o porque no saben qué les está pasando y, en vez de atenderlas inmediatamente porque su salud o incluso su vida está en riesgo, lo que hacen es ser negligentes y llenarlas de miedo para poder denunciarlas. Además, a las mujeres que han metido a la cárcel no son las mujeres con recursos, son las mujeres que no tienen acceso a redes de apoyo, que su nivel de educación es bajo, que muchas veces no entienden qué está pasando.
La despenalización del aborto en la Ciudad de México hasta las 12 semanas de gestación y a libre demanda de la mujer, colocó a la ciudad en la vanguardia a nivel Latinoamérica con respecto a la defensa y promoción de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Sin embargo, también marcó una frontera al interior del país para gozar de los beneficios de la ley. Las mujeres que viven en los estados de la República, donde la interrupción del embarazo es restringida e inaccesible, tienen la opción de viajar al Distrito Federal para ejercer este derecho, pero no todas cuentan con recursos económicos y/o redes de apoyo para hacerlo. Por ello, el Fondo MARIA tiene como principales objetivos:
– Dar apoyo financiero a mujeres que no cuentan con suficientes recursos para poder acceder a los servicios de aborto legal disponibles en el Distrito Federal;
– Dar acompañamiento a las mujeres que así lo soliciten;
– Incrementar la conciencia sobre el derecho de las mujeres al aborto legal en nuestro país;
– Fortalecer las relaciones solidarias entre personas que creen y defienden el derecho de otras mujeres al aborto legal.
El Fondo MARIA se enfoca en ofrecer a las mujeres (de acuerdo a sus necesidades específicas): transporte de su lugar de origen al DF, transporte local, hospedaje en el DF, cita en el servicio de interrupción legal del embarazo, pago total o parcial del procedimiento, acompañamiento y consejería, materiales informativos.
Además, el Fondo provee insumos médicos, hospedaje, alimentación y transporte a las mujeres que llegan directamente a los servicios públicos con los que existen alianzas, cuando se identifican necesidades. Actualmente colaboramos con 4 centros especializados de la Secretaría de Salud del DF.
El tipo de acompañamiento que ofrece el Fondo, está centrado en la idea de empoderamiento, esto es, un proceso que posibilita el fortalecimiento personal para tomar decisiones y ejercer derechos, tener mayor confianza y asumir el poder de controlar la propia vida y las relaciones personales y sociales. “En este sentido, puede decirse que nuestro trabajo tiende a la corresponsabilidad y al compromiso de todas las personas involucradas en el proceso”.
Con base en su experiencia, Eugenia Likar comenta que los efectos por los que tiene que pasar una mujer por un aborto, son muy personales y relativos “Creo que la experiencia dependerá en gran medida de la actitud que mantenga el entorno familiar y social en relación al tema del aborto. Evidentemente será más difícil procesar la experiencia y asimilarla cuando el contexto en el que vive la mujer estigmatiza el aborto y a las mujeres que abortan, porque entonces la mujer atraviesa la situación de aborto en soledad, con miedo a ser juzgada e incluso criminalizada. Veo que contar con información basada en evidencia y saber que existen alternativas ante un embarazo no deseado, resultan determinantes en la vivencia que se tenga del aborto”.
¿Quiénes forman Fondo MARIA?
“Lo principal es que el Fondo MARIA construye la RedMARIA que es una Red de Redes, tenemos una de Acompañantes, de Organizaciones Aliadas, de Donantes Institucionales, de Donantes Individuales, de Profesionales que donan su trabajo, de voluntarios, etc.
“Pero para coordinar los apoyos, acompañamientos, difusión y procuración somos 3 personas que desde Balance estamos dedicadas al Fondo MARIA: Coordinadora, Asistente de Operación y Coordinadora de la RedMARIA de Donantes Individuales.
“En 4 años, hemos formado a 3 generaciones de 15 acompañantes cada vez, cuyo proceso de formación es continuo e incluye supervisiones, sesiones de temáticas especiales y sesiones de contención que permiten trabajar las cuestiones emocionales del acompañamiento y procuran el auto-cuidado”.
El Fondo MARIA cuenta con la RedMARIA que es una red conformada por personas y organizaciones que creen y defienden el derecho a decidir de las mujeres y que apoyan con difusión, voluntariado, donando en efectivo o en especie, etc. Su trabajo se sostiene gracias a este apoyo por eso invitamos a todas las personas a sumarse. La página es www.redbalance.org y pueden seguirlos en Facebook mariafondo y Twitter FondoMaria. Dos veces al año realizan eventos de procuración de recursos para seguir trabajando y también reciben apoyo de donantes institucionales.
En Diciembre hay un evento para recaudar fondos, se despide el año con una noche de música a cargo de La Blues Band, canapés y bebidas. La cita es para el Miércoles 11 de Diciembre a las 20 horas en I Love Myself Concept Store (Saltillo 134, Colonia Condesa). El valor de la entrada es de $250 pero tenemos promoción durante todo el mes de Noviembre para que quienes se animen, paguen sólo $200. Con esta módica suma estarás disfrutando de una noche bluesera pero fundamentalmente estarás apoyando el derecho a decidir de las mujeres mexicanas, ya que todo lo procurado durante el evento será destinado a la operación del Fondo MARIA. Para adquirir tus boletos puedes llamar al 55325353, 55391802 o bien ingresar a https://banwiresecure.com/donaciones/red_maria/


