Foto: Fotograma del cortometraje #MarioLibre del Frente Autónomo Audiovisual: Imágenes en Rebeldía
Cuando pierda el 50 por ciento de sus proteínas va a morir, así de simple y de trágico, va a morir, cuánto le hace falta para llegar a ese deterioro, no lo sabemos, hay personas que han durado hasta 66 días que es el más largo, todos han muerto en un promedio de los 47 días en adelante, Mario se acerca a 10 días de ello.
(15 de noviembre, 2013).- Las anteriores fueron palabras del médico y activista Guillermo Selvas, alertando de la salud del estudiante y activista social Jorge Mario González García, quien fue detenido el 2 de octubre y actualmente lleva 38 días de huelga de hambre en el Reclusorio Oriente poniendo en peligro su vida pues su estado físico es crítico.
El médico activista también precisó que su estado actual es delicado pero estable, pero señaló -que de seguir con la huelga de hambre- hay verdaderos riesgos de que sufra daños neuronales.
“Cuando lo estuve valorando tuvo cierta confusión mental, empieza a haber un deterioro mental y ese deterioro puede ser que quede como secuela permanente, no sabemos si él desista en la huelga de hambre, no sabemos nada que vaya a ocurrir”, afirmó.
Además, indicó que el joven preso político presenta deterioro en el intestino y aparato digestivo, lo que complica su estancia en la cárcel.
Por su parte, el abogado Guillermo Naranjo, quien lleva el caso de Mario González, señaló que el caso de Mario, reaprehendido al salir del Reclusorio Oriente pese al pago de la fianza, es muestra del embate del mecanismo represor del Estado con el propósito de que sirva de ejemplo a todos los que tengan ese mismo perfil.
Naranjo explicó que esa teoría se pudo comprobar en los agravios presentados por el Ministerio Público durante la apelación, pues se observaron reportes periodísticos del Diario La Razón que lo incriminan como líder estudiantil.
“Si esto fuera estrictamente jurídico, los jueces bien pudieron haber dicho eso no tiene nada que ver en el procedimiento, no se le puede valorar, sin embargo, como esto ya es político, se están tomando en consideración esos elementos ajenos al procedimiento”, acentuó.
Mario González, ante el castigo del Gobierno del Distrito Federal por el simple hecho de hacer valer sus derechos, ha respondido, en tiempos de crisis y de hostigamiento social en la Ciudad de México, con una huelga de hambre que no es otra cosa que la escenificación de la resistencia extrema y el llamado de atención urgente a la ciudadanía utilizando el cuerpo mortificado como recurso político.
El siguiente cortometraje realizado por el Frente Autónomo Audiovisual: Imágenes en Rebeldía cuenta la historia de Mario:


