El Gobierno federal puso en marcha una de las jugadas clave rumbo a la Copa Mundial 2026: la entrega de 1,500 millones de pesos a las tres entidades sede del torneo en México: Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León. El objetivo es claro: acelerar obras, fortalecer la logística y cumplir con estándares internacionales de cara al evento más importante del futbol mundial.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que los recursos ya fueron transferidos y serán utilizados en infraestructura urbana, movilidad y servicios públicos, con especial atención en las zonas cercanas a los estadios. El plan busca garantizar que las ciudades estén listas para recibir a miles de visitantes nacionales y extranjeros.
Infraestructura lista: movilidad, estadios y servicios
El paquete de inversión está enfocado en proyectos estratégicos que impacten directamente en la experiencia del Mundial. Entre las acciones destacan:
- Rehabilitación de vialidades
- Mejoras en transporte público masivo
- Adecuación de entornos urbanos en zonas aledañas a estadios
Estas obras buscan no solo cumplir con los requisitos de la FIFA, sino también optimizar la operación diaria de las ciudades durante el torneo.
Los gobiernos estatales serán responsables de administrar los recursos bajo esquemas de transparencia, con el objetivo de que el beneficio se traduzca en mejoras visibles para la población.
Cuenta regresiva: 86 días y obras en marcha
Con 86 días por delante para el arranque del Mundial, las autoridades han intensificado los trabajos en las tres sedes. La coordinación entre gobierno federal, estados y municipios se mantiene activa para evitar retrasos y asegurar que cada proyecto avance conforme al calendario.
Además de la infraestructura, también se trabaja en logística operativa y seguridad, elementos clave para garantizar una experiencia fluida durante el evento.
Derrama económica y empleos en juego
La inversión no solo apunta al torneo, sino a un impacto más amplio. Se prevé que la preparación genere empleos directos e indirectos, especialmente en sectores como la construcción, transporte y servicios.
Asimismo, el Mundial proyecta una importante derrama económica en sectores como turismo, hotelería, restaurantes y comercio local, beneficiando a miles de negocios en las tres ciudades sede.
Infraestructura que se queda
Más allá del silbatazo inicial, el enfoque del gobierno es que estas obras dejen un legado tangible. La modernización de espacios públicos y sistemas de movilidad está diseñada para permanecer como beneficio para la ciudadanía una vez concluido el torneo.
Con los recursos ya en manos de las entidades, México acelera su preparación para colocarse como anfitrión de alto nivel en una edición histórica del futbol mundial.


