La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó postura ante las críticas sobre una supuesta influencia del expresidente Andrés Manuel López Obrador en su gobierno: rechazó que alguien le dicte decisiones y aseguró que no existe una conducción externa del Ejecutivo.
Desde Palacio Nacional, la mandataria respondió a los señalamientos del dirigente de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, en medio del debate sobre la reforma electoral y la revocación de mandato, temas que han encendido la discusión política en días recientes.
“No hay nadie detrás tomando decisiones”
Sheinbaum fue directa al referirse a la versión de que el expresidente continúa influyendo en su administración:
“Hay dos objetivos: es esta idea de que López Obrador sigue gobernando, porque así hay que decirlo, eso es lo que implica, como si me hablara todos los días por teléfono desde Palenque para decirme qué tengo que hacer”, expresó.
Con ello, desestimó la narrativa de que exista una figura externa marcando el rumbo del gobierno federal.
Sin ruptura, pero con conducción propia
La Presidenta también aclaró que no habrá distanciamiento con López Obrador, al considerar que ambos forman parte de un mismo proyecto político.
“Lo primero tiene el objetivo de que rompamos con López Obrador (…) quieren que rompa, ya lo he dicho muchas veces, no vamos a romper porque somos parte de un proyecto. Yo crecí en ese proyecto y tengo mis convicciones”, sostuvo.
En ese sentido, reconoció que pueden existir diferencias de estilo, pero subrayó que el fondo del proyecto se mantiene.
Críticas con sesgo machista
Sheinbaum también apuntó a un componente de fondo en los cuestionamientos: el machismo.
“El otro objetivo, pues sí es muy machista, vamos a decirlo así, de que las mujeres no tenemos libre albedrío, que las mujeres dependemos de otros, que no podemos tomar nuestras propias decisiones, que necesariamente hay un hombre atrás de nosotros que nos está diciendo qué hacer”, afirmó.
La mandataria señaló que este tipo de narrativa pone en duda la autonomía de las mujeres en el ejercicio del poder, al sugerir que sus decisiones dependen de terceros.
Debate político en curso
Las declaraciones se dan en un contexto donde la oposición ha cuestionado la conducción de diversas iniciativas, particularmente en materia electoral, así como el alcance de figuras como la revocación de mandato.
Frente a este escenario, la Presidenta reiteró su posición: no hay intervención externa en su gobierno y las decisiones responden a una conducción propia dentro de un proyecto político definido.


