Irán dio un paso clave en el escenario internacional al enviar su respuesta formal al plan de 15 puntos propuesto por Estados Unidos para poner fin a la guerra, en un documento que fija condiciones claras para cualquier acuerdo.
La propuesta iraní fue entregada la noche del miércoles a través de mediadores internacionales, y actualmente Teherán se encuentra a la espera de la respuesta estadounidense, de acuerdo con una fuente citada por la agencia Tasnim.
Condiciones: alto al fuego total y garantías
En su posicionamiento, Irán plantea como punto central el cese inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluyendo a todos los grupos involucrados en el conflicto.
Además, exige el fin de lo que describe como “agresión y terrorismo”, así como la creación de condiciones objetivas que eviten que la guerra se repita.
Otro de los ejes es la definición de mecanismos claros para el pago de daños y compensaciones, como parte de un eventual acuerdo de paz.
Soberanía y control estratégico
El documento también pone sobre la mesa un tema clave: el reconocimiento del control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, considerado por Teherán como un “derecho natural y legal”.
Este punto es estratégico, al tratarse de una de las rutas más importantes para el comercio energético global.
Diferencias con negociaciones previas
Las condiciones presentadas ahora marcan distancia respecto a las discutidas en la última ronda de negociaciones en Ginebra, realizada días antes del inicio de las hostilidades recientes.
De acuerdo con la fuente, el contexto cambió tras el ataque conjunto lanzado por Estados Unidos e Israel a finales de febrero, lo que llevó a endurecer la postura iraní.
Desconfianza total hacia Washington
En paralelo, la fuente calificó la iniciativa estadounidense como un “proyecto de tercer engaño”, al considerar que Washington busca objetivos estratégicos bajo el discurso de negociación.
Entre ellos, mencionó la intención de proyectar una imagen pacifista, mantener bajos los precios del petróleo y ganar tiempo para preparar una nueva ofensiva, incluso con posibilidad de incursión terrestre.
Irán también expresó dudas sobre la voluntad real de negociación de Estados Unidos, al señalar que los enfrentamientos se han intensificado en momentos donde existían procesos de diálogo en curso.
Con la respuesta ya enviada, el proceso queda ahora en manos de Washington, en un momento clave para definir el rumbo del conflicto en la región.


