La Organización Mundial de la Salud informó una reducción significativa en el número de casos sospechosos de ébola registrados en África central, al pasar de más de 900 reportes preliminares a 116 personas bajo observación, luego de la actualización de datos epidemiológicos más recientes.
De acuerdo con el organismo internacional, la disminución no implica una mejora repentina del brote, sino el resultado de los análisis realizados a pacientes que inicialmente presentaban síntomas compatibles con la enfermedad. Tras las pruebas de laboratorio, numerosos casos fueron descartados al confirmarse que padecían otros padecimientos como malaria, meningitis o distintas infecciones febriles.

Pese a la corrección en la cifra de sospechosos, el balance de contagios confirmados continúa siendo relevante. La mayor parte de los casos se concentra en la República Democrática del Congo, donde se han validado 321 infecciones y 48 defunciones asociadas al virus. En la vecina Uganda también se han identificado nueve contagios confirmados y una muerte.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, explicó que durante una emergencia sanitaria cualquier persona que llegue a un centro médico con síntomas compatibles es incluida de manera preventiva en la categoría de caso sospechoso. Sin embargo, una vez concluidos los estudios diagnósticos, los registros se actualizan para reflejar únicamente los casos que cumplen con los criterios establecidos.
El actual brote fue detectado oficialmente a mediados de mayo en la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo. Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia debido a que la variante involucrada puede presentar síntomas iniciales similares a otras enfermedades comunes, lo que dificulta su identificación temprana y favorece una propagación silenciosa antes de ser detectada.


