Luego de décadas de políticas de seguridad pública enfocadas casi exclusivamente en el despliegue policial y la contención de daños, el pasado miércoles dio comienzo el plan de salud mental y apoyo socio-emocional impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum: “ABC de las emociones”; esta estrategia es concebida como la primera línea de defensa para arrebatar a los jóvenes de las dinámicas delictivas.
Históricamente, los jóvenes en contextos de vulnerabilidad social han padecido una doble estigmatización: la marginación socioeconómica y la criminalización en el discurso público. Sin embargo, bajo el postulado de “atender las causas”, la administración actual apuesta por un enfoque comunitario e intersectorial.
Según documentos de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA), la línea de acción gubernamental sostiene que la violencia y el consumo problemático de sustancias no son fallas puramente individuales, sino el resultado de determinantes biopsicosociales y entornos comunitarios precarizados que deben ser intervenidos de manera integral.
Académicos como Salvador Cruz Sierra, investigador del Colegio de la Frontera Norte, precisó que la precariedad juvenil no es un fenómeno reciente, sino el resultado de procesos históricos derivados en la desvalorización de los cuerpos jóvenes, considerados en muchos casos desechables o prescindibles para el tejido social.
“La violencia hacia ellos no solo se manifiesta en formas extremas como el asesinato, sino también en expresiones menos visibles que, con el tiempo, son igualmente letales para su desarrollo integral”, enfatizó durante una conferencia en el Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana.
ABC de las emociones, arranca despliegue operativo en las aulas
El cambio de paradigma más reciente en este sentido se consolidó con el inicio operativo de la Estrategia Nacional de Salud Mental “El ABC de las emociones”, estrategia dirigida de forma prioritaria a la población de 12 a 17 años, sector que concentra las mayores vulnerabilidades de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2025).
El pasado miércoles 27 de mayo se dio el arranque oficial de las visitas simultáneas a 100 escuelas públicas secundarias y de educación media superior a lo largo de 27 entidades de la República, seleccionadas en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP). Durante esta primera jornada, más de 13 mil alumnas y alumnos recibieron información clave sobre cuidado emocional, apoyo comunitario y detección de signos de alerta.
La comisionada nacional de Salud Mental y Adicciones, Yerania Enríquez López, detalló que todos los miércoles del año serán asignados formalmente como el día del “ABC de las emociones“. El propósito central de estas fechas es acompañar activamente a las y los jóvenes, escucharlos directamente en sus espacios de estudio y abrir el diálogo sobre el autocuidado de la salud mental.
Durante su visita a la Escuela Secundaria Técnica No. 13 “Gral. Lázaro Cárdenas” en el Estado de México, la comisionada Enríquez López destacó las herramientas de apoyo disponibles, las cuales incluyen:
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Intervención cercana y homologada: mediante dinámicas lúdicas dirigidas a estudiantes de tercero de secundaria y bachillerato, se promueve una conversación segura y respetuosa que favorece el reconocimiento de emociones y la identificación de redes de apoyo.

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Atención remota y gratuita: se recordó a la comunidad escolar que quienes requieran apoyo psicológico especializado pueden solicitarlo sin costo a través de la Línea de la Vida (800 911 2000), disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.
Coordinación intersectorial y respaldo institucional
Este despliegue territorial representa un esfuerzo de transversalidad institucional inédito para la atención de las juventudes. Las jornadas contaron con la participación activa de 100 personas servidoras públicas pertenecientes a un amplio abanico de dependencias del Estado mexicano, unificando agendas de salud, educación, deporte y gobernación en las aulas.
“La evidencia demuestra que cada dólar invertido en salud mental genera un retorno de hasta 4 dólares en productividad y reducción de costos sociales” Organización Mundial de la Salud (OMS), citado en proyectos del Senado de la República.
Para asegurar la continuidad y obligatoriedad de estos esfuerzos, el Poder Legislativo ha acompañado las políticas del Ejecutivo. En el Senado de la República se han impulsado reformas a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en materia de salud mental integral, buscando garantizar la disponibilidad progresiva de personal especializado en instituciones públicas, priorizando las zonas de alta marginación y mayores índices de violencia en el país.
A nivel comunitario, las acciones del “ABC de las emociones” se entrelazan con la Estrategia Nacional de Prevención de las Adicciones (ENPA) “Juntos por la Paz”. De acuerdo con informes oficiales de gobierno, este programa mantiene un despliegue de Jornadas por la Paz en los municipios con mayor atención prioritaria.

Hasta el momento, se han realizado más de 2 mil 700 eventos en municipios estratégicos mediante las Jornadas por la Paz, que incluyen tequios y talleres formativos. Asimismo, el programa de Proyectos Juveniles “México Canta por la Paz” ha registrado una gran participación con más de 15 mil propuestas artísticas y narrativas musicales presentadas por jóvenes.
Finalmente, en el ámbito clínico y de contención, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA) ha brindado decenas de miles de consultas de salud mental focalizadas para atender de manera especializada a la población en situación de vulnerabilidad.
Estas actividades culturales, artísticas y de rescate del espacio público buscan romper las narrativas que hacen apología de la violencia y ofrecen a las juventudes opciones de identidad y pertenencia fuera de las organizaciones criminales.
El desafío para la consolidación de la 4T en este rubro permanece en la implementación efectiva en los rincones más aislados del país. No obstante, el arranque operativo en las escuelas públicas demuestra una transición real: la salud mental ya no se concibe como un lujo clínico, sino como un pilar insustituible y cercano para pacificar a México.



