(29 de noviembre, 2013).- Igualdad y equidad parecen tener un significado polémico en la concepción de Boris Johnson. El alcalde de una de las ciudades más caras del mundo –Londres–, señaló que la igualdad es un ideal inalcanzable, ya que el 16 por ciento de los seres humanos tienen un coeficiente intelectual por debajo de 85 puntos, mientras que un 2 por ciento está por encima de 130.
“No veo la posibilidad de que haya igualdad ya que hay personas que son demasiado estúpidas”, declaró el político londinense.
Para el político inglés, esta diferencia debería ser un estímulo para que la gente que no es “tan inteligente”, desde la perspectiva de Johnson, se esfuerce y trabaje mucho para compensar la carencia y así, progresar en la vida.
Johnson agregó que los ricos no deben de ser atacados por su riqueza, sino que deberían de ser bien vistos, pues son ricos gracias a su trabajo, e incluso ha llegado a declarar que los millonarios son una minoría oprimida.
Pero, ¿por qué estas declaraciones tienen relevancia? Porque Boris Johnson podría ser el primero en la lista en la sucesión como primer ministro de Inglaterra, que actualmente ocupa David Cameron. Los expertos en política inglesa saben que este personaje es conocido por sus declaraciones extravagantes y polémicas. Sin embargo, la amenaza no radica en las palabras, sino en las acciones políticas que dejan en el olvido a las clases que menos tienen.
Aunque el Reino Unido está catalogado como un país de primer mundo, declaraciones como las de Boris Johnson, no enarbolan la libertad y la democracia, al no fomentar la igualdad en su país, sino la indiferencia y el odio hacia las personas que no han tenido la oportunidad de desarrollarse en un mundo tan complicado para las minorías.

