(07 de diciembre, 2013).– La Alianza Mexicana contra el Fracking, red integrada por 18 organizaciones sociales y académicas, denunció que la reforma energética que ha comenzado a ser cabildeada en el Senado de la República ignora las graves consecuencias ambientales que traería la explotación de gas natural y otros hidrocarburos con procedimientos que han sido prohibidos en otros países.
Afirmaron que dichas consecuencias afectarían directamente al abasto de agua y, posteriormente, provocaría la contaminación de los mantos acuíferos por metales pesados usados en el procedimiento de extracción del gas pizarra o lutita.
El fracking consiste en la fractura de dichos minerales en los que se encuentran atrapados los hidrocarburos a profundidades de entre 1 y 5 kilómetros, mediante la inyección de una mezcla de agua, arena y sustancias tóxicas a elevada presión. Este procedimiento, además de necesitar grandes cantidades de agua (dijeron, “se requieren de 9 a 29 millones de litros”), también suelen expandir alrededor de 75 sustancias tóxicas que a menudo suelen penetrar en mantos acuíferos y barrancas.
Nathalie Seguin, integrante de la Red de Acción por el Agua México, resaltó, en entrevista, que la propuesta impulsada por el Revolucionario Institucional y Acción Nacional está basada en la necesidad de infraestructura que brindaría el capital privado: “Nuestros legisladores están muy preocupados por la cuestión económica que esto traería, sin embargo aún ignoran o tratan de ignorar los costos humanos que dicha iniciativa traería a mediano plazo”.
Se contempla que ésta impulse la entrada de empresas internacionales al país, y aunque apuntó qué empresas serán, algunas ya comenzaron sus exploraciones en Coahuila; “pero en el futuro, si se llegará a aprobar la reforma, éstas se expandirán a Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Puebla y Chihuahua”.
“México debe seguir el ejemplo de otros países, como Francia y Bulgaria, donde la fractura hidráulica se encuentra prohibida bajo una estricta observancia del principio precautorio, el cual determina que, ante sospechas fundadas sobre los daños a la salud o al medio ambiente que pueda conllevar un nuevo producto o tecnología, no debe permitirse su implementación hasta que se pruebe científicamente que la naturaleza de los mismos es inocua”, difundió la organización en un comunicado.
Por último, Seguin recalcó que la escasez generada por esta industria “puede detonar conflictos sociales por el acceso al agua”; situación que podría salir a la luz en unos meses en el noreste del país donde estarán la mayoría de los pozos. “¿De qué sirve que la constitución establezca que el acceso al agua, si, finalmente, con la reforma energética, se acotaría su acceso pues la mayoría de ella será absorbida por la industria gasera?”
Para ver más de información sobre el Fracking, ir a http://nofrackingmexico.org/? page_id=8


