Caravana de madres centroamericanas buscando a sus migrantes desaparecidos
(10 de diciembre, 2013).- “Cada día es el día uno para las madres con hijos desaparecidos”, así lo dijo Anita Celaya de El Salvador, una de las 45 madres centroamericanas de migrantes que buscan a sus hijos e hijas, de la caravana que recorre el nuestro país. No importa que sean unos meses o más de diez años, porque la búsqueda del “sueño americano se convierte en una pesadilla para ellos y para las familias”.
“Yo me cuido porque quiero que el día que aparezca mi hijo deseo estar viva”, señaló Anita quien compartió que muchos otros padres y madres se han dejado morir por la angustia de no saber nada más de sus familiares. “Porque no sabemos qué viven nuestros migrantes, si se vino por el tren, si lo tiraron, si quedó hecho pedazos, si terminó en una bolsa de plástico, si está preso en una cárce”.
El día de ayer la Caravana de Madres Centroamericanas arribó al Distrito Federal, en conferencia en el Club de Periodistas de la Ciudad de México, las mujeres hicieron un llamado a los gobernantes tanto de México como de los países de Latinoamérica y en especial al gobierno de Estados Unidos, “que ya paren con esta masacre, con esta fusión que hay entre gobiernos, narcotraficantes, con los pandilleros y las autoridades. Que vean a las personas como seres humanos, no como animales”.
Además, Anita Celaya criticó las condiciones sociales y económicas de los países de Centroamérica “porque si la gente se va es porque la situación está muy dura”. Nelson Heriberto Gomes Nieto, William Gustavo Pérez Ventura, Álvaro Gudamuz Cuaresma son sólo algunos nombres de las miles de personas desaparecidas que todos los días cruzan las fronteras para buscar una vida mejor.
Rosa Santos, de Honduras, sentenció que México es un país en el que “existen secuestros y violaciones a mujeres por los personeros del Instituto Nacional de Migración, y qué buena cara ponen ante los medios y dicen que el Instituto respeta y de lejos es una nueva institución”, pero “nosotras decimos, migra racista cochina y asesina”.
Monseñor Raúl Vera ensalzó la ardua labor que hacen las madres de las víctimas de la desaparición forzada, “acompañar estas búsquedas es un ejemplo para todos”. Subrayó que las políticas migratorias anteponen los intereses de particulares “y quienes les cobijan. Por un lado presentan la ley de migración, con la visa temporal pero en las leyes reglamentarias les solicitan que hayan encontrado trabajo en Estados Unidos y tengan todos los papeles para llegar a nuestro país … son unos cínicos”, exclamó.
Por último realizó una crítica a la manera como se conciben las relaciones diplomáticas, pues hacen del ser humano algo inferior a una mercancía. “A todos los ven con signos de dinero, con las reformas legislativas están despojando a este país… cómo es posible que todos los seres humanos seamos objeto de ganancia, somos objetos comerciales, es horrible ver que debajo de esos trenes va la mercancía bien empacadita. Todas las comodidades para que viaje una computadora, un refrigerador esos mismos artefactos que dan dinero, esos sí pasan la frontera y los seres humanos no la pasan”.
En referencia a las políticas migratorias señaló que en México éstas no tienen la finalidad de regular la migración sino de controlarla “son acciones terroristas para que no incomodar a nuestros vecinos… Toda persona humana tiene derecho a pisar esta tierra. Todas las ideologías políticas tienen una ideología colonial, y nos presentan a nosotros como las personas malignas que hacemos mal a los países, cuando son ellos –los gobernantes– quienes se hacen ricos a partir de la pobreza, y los migrantes son como insurgentes que se revelan a la explotación”.



