(18 de diciembre del 2013).- De acuerdo con el conteo y pronóstico de la organización Presente.org, el actual presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, terminará su segundo mandato con la deportación de 3 millones de migrantes de ascendencia latina, número con el que no sólo superará a su antecesor George W. Bush, sino incluso a todas las administraciones en la historia de dicho país.
En el marco de la celebración del Día Internacional del Migrante, que se celebra hoy, Arturo Carmona, representante de dicha agrupación para la defensa de los derechos civiles y políticos de la comunidad latina, expuso que el Partido Republicano y el Demócrata han sostenido la misma actitud de acoso hacía este sector, siendo los últimos que ha reaccionado con la peor virulencia.
“Estamos viendo que el presidente Obama, ha deportado a más mexicanos, más migrantes que cualquier otro en la historia de los Estados Unidos. Es más, desde Georges Washington hasta Bill Clinton, combinados, el número global es más alto que todos”, afirmó.
Y es que desde que comenzó la administración del primer presidente de origen afroamericano, las políticas de persecución y expulsión hacia los connacionales, hasta el día hoy, suman ya 1 millón 942 mil 539 personas expulsadas desde 2009; situación que habla del “doble discurso” que ha sostenido su mandato que, por un lado dice alentar la reforma migratoria y, por el otro, acrecienta el acoso contra los hispanohablantes.
“Vemos que republicanos y demócratas realmente están jugando con nuestra comunidad. En ellos observamos que el primer partido se ha aliado con sectores muy racistas, muy derechistas y que realmente han perdido toda credibilidad con nuestros hermanos. Pero también notamos que los demócratas hablan cosas muy bonitas pero en la realidad actúan de otra forma.”
Con ello, Obama que milita en el segundo, “podía ser recordado como el peor presidente de la historia hacia los inmigrantes”, deploró el activista al reconocer, que éstos no cuentan con apoyo y les prometió, desde su primer periodo al frente del gobierno, la aprobación de una ley que flexibilizaría su estadía en ese país y hasta la fecha no ha tenido resolución. Cosa que no ha sucedido.
De hecho, según las cifras que ha dado a conocer la periodista norteamericana Fawn Johnson del National Journal, la aplicación de políticas anti-inmigrantes han llegado a caer en los extremos de la criminalización.
“Funcionarios del DHS (Ciudadanía y Servicios de Migración, por sus siglas en inglés) han dicho que se están enfocando en la deportación de indocumentados que infringen la ley. El cincuenta y cinco por ciento de los 409.000 deportados en 2012 cayó bajo la categoría de ‘criminales convictos’. Pero no todos esos crímenes fueron la violación, el asesinato o el robo. También incluyeron, por ejemplo, el uso de una identificación falsificada (una práctica común por parte de los inmigrantes en busca de trabajo)”, escribió en un reportaje.
Por último, Carmona remató recordando, que la población latina en el país del norte, en la actualidad supera los 50 millones de personas, que representará el 16% del total de la fuerza política.
“Aunque vemos que la policía migratoria de George Bush se encuentra fuera de control con el gobierno de Obama, también vemos que en los próximos quince años crecerá el descontento y derivará en un fuerte conflicto por la política interior de los Estados Unidos, sobre todo con los jóvenes que se están quedando una vez que sus padres han sido detenidos y echados”.



