(24 de diciembre, 2013).- La batalla contra el cultivo de maíz transgénico sigue dando frutos, y es que la suspensión al otorgamiento de permisos de cultivo comercial de maíz transgénico sigue en pie. El Tribunal Unitario desechó las apelaciones interpuestas por la Secretaría de Agricultura (Sagarpa) y la de Medio Ambiente (Semarnat), así como por empresas, como Monsanto, que desarrollan y venden estas semillas.
La trascendencia de la resolución, afirmó en entrevista para REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO el abogado de las organizaciones demandantes René Sánchez Galindo, reside en determinar si con la siembra del maíz transgénico se daña a la nación o no, incluso, se trata de saber quién alimentará al mundo ante el cambio climático: las empresas o los campesinos.
El pasado 17 de septiembre, el Juzgado 12 de Distrito en materia civil determinó que las dependencias gubernamentales deberán abstenerse en el otorgamiento de autorizaciones que permitan el cultivo de maíz transgénico luego de que 53 científicos y activistas y 22 organizaciones contra la siembra de maíz transgénico continúen su juicio de acción colectiva interpuesto contra este acto.
Las respuestas tanto gubernamentales como empresariales no se hicieron esperar. Se presentaron cuatro apelaciones, dos amparos y siete impugnaciones, de las cuales restan resolver una apelación y los dos amparos, los otros recursos han sido desechados.
El paso jurídico siguiente, señaló Sánchez Galindo, es esperar a que los demandados emitan su opinión, solicitada por el Tribunal Unitario, así como informes de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Secretaría de Salud (SSa), los cuales consistirán en determinar qué hace más daño, “otorgar la medida o sembrar transgénicos. Lo que como colectividad decimos es que en las zonas donde se están pidiendo los permisos para sembrar maíz, éste ya se siembra en su máxima capacidad”.
El abogado declaró que de seguir con la siembra de maíz transgénico no sólo se dañará el suelo en el que es cultivado, sino existe la enorme posibilidad de que se pierda la gran riqueza de variedad de maíz existente en México.
Ante el cuestionamiento sobre qué puede hacer la sociedad civil respecto a la siembra de maíz transgénico, el abogado Sánchez Galindo mencionó la difusión sobre el caso, la cual calificó de fundamental, razón por la cual pidió estar alertas a la campaña que próximamente se difundirá, “Caza OGT”, es decir, caza de Organismos Genéticamente Transformados, ya que, aseguró, aún hay cultivos de transgénicos no identificados, el cual será el objetivo de esta campaña.


