Óscar Balderas / @oscarbalmen
(26 de diciembre, 2013).- El siguiente año, miles de mexicanos votarán en dos estados para decidir si le dejan el control de los congresos estatales al PRI o lo castigan dándoselos a la oposición.
De acuerdo con el calendario electoral 2014 del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el 6 de julio habrá dos procesos: los coahuilenses irán a las urnas para renovar 25 escaños de su congreso y los nayaritas elegirán 38 nuevos diputados y 20 ayuntadores.
Ambos estados tienen gobernadores priistas: a Coahuila lo gobierna Rubén Moreira Valdéz, el hermano del anterior mandatario y expresidente nacional del PRI, y a Nayarit lo lidera Roberto Sandoval Castañeda, expresidente municipal de Tepic.
Según los analistas políticos locales, la elección representa un pequeño examen a la gestión presidencial de Enrique Peña Nieto, pues los ciudadanos elegirán entre votar por más servidores públicos emanados del PRI o darle una oportunidad a la oposición.
En el caso de Coahuila, seis de los trece partidos políticos registrados ante el instituto electoral local se unieron contra lo que consideraron un proceso amañado desde el inicio por el PRI y se han hecho llamar “Frente por la Democracia en Coahuila”.
Este frente, integrado por el PAN, PRD, PT, Unidad Democrática de Coahuila (UDC), Partido Progresista (PRO) y el Partido Primero Coahuila (PPC), aseguran que no hay condiciones para una elección democrática y que los dados están cargados hacia el partido en el poder.
Incluso, han acusado al presidente consejero estatal, Jesús Alberto Leopoldo Lara Escalante, de tener militancia priista y de promover el voto en su redes sociales a favor de los hermanos Moreira y de hacerlo por Enrique Peña Nieto en 2012.
Por otro lado, Nayarit también vive momentos tensos: ante la posibilidad de que el PRI se lleve “carro completo” en las elecciones, PAN y PRD se han unido en una alianza que busca restarle poderío a lo que llaman “una elección de Estado”.
A esta coalición se han sumado, en algunos distritos electorales, el PT y Movimiento Ciudadano, cuyos dirigentes auguran los “comicios más cerrados en la historia del estado”.
Esta alianza busca arrebatar al PRI municipios clave como la capital Tepic, Bahía de Banderas, Acaponeta, San Blas, Tecuala, Tuxpan e impedir que regresen a gobernar importantes bastiones como La Yesca, Compostela o Ixtlán del Río.
En Coahuila, los ganadores empezarían funciones a partir del 1 de enero de 2015 y en Nayarit los legisladores tomarán protesta el 18 de agosto de 2014 y los alcaldes nuevos el 17 de septiembre del 2014.

