Carlos Portillo / @portillo_carlos
(5 de enero, 2014).- El director del Instituto para el Desarrollo Industrial y del Crecimiento Económico (IDIC), José Luis de la Cruz, explicó que el reciente incremento de los combustibles con el que se ha iniciado el año, encarece directamente el poder adquisitivo de las familias mexicanas, así como el transporte público y privado, y las finanzas de estados y municipios.
También explicó que los propietarios de automóvil particular, tendrán que destinar una cantidad diaria significativa de su presupuesto, pues en comparación con el aumento del salario mínimo a menos de tres pesos por día, el aumento de las gasolinas queda muy por encima de las posibilidades económicas de muchos mexicanos.
Las gasolinas que han sufrido este aumento de precio, son Magna, Premium y diésel; lo cual afectará al transporte público y al que se destina para trasladar alimentos y productos. “El aumento a gasolinas ha sido uno de los aspectos que ha afectado negativamente la competitividad y productividad del aparato industrial mexicano”, pues éste depende de poder transportar sus productos a diversas partes del mundo.
Por el lado contrario, la opinión pública ha observado cómo en otros países se demuestra una preocupación por reactivar sus economías y evitar afectaciones a los ciudadanos, ya que su principal objetivo es introducir elementos para mejorar la productividad y la competitividad en el mercado internacional.
De la Cruz comentó que los precios de los combustibles en México, son más caros debido a que no es posible industrializar el petróleo para generar derivados de calidad y a precio accesible.
“Nosotros podemos vender el barril a 100 o 150 dólares, pero cuando se importa en forma de gasolinas, plásticos u otras transformaciones, se pagará esa cantidad más el costo agregado de otros países que buscan una ganancia. Es claro que esto refleja los cambios estructurales que se deben hacer para garantizar que este recurso acabe siendo para el desarrollo”, explicó.
Además, advirtió que por ahora será difícil que los mexicanos consigan una mejor economía doméstica durante el 2014, debido al anuncio por parte del gobierno, que afirma que hasta el próximo año es cuando el costo de la gasolina irá acorde a la inflación. Mientras llega ese momento, los incrementos seguirán siendo discrecionales y se regirán según las necesidades de financiamiento del Gobierno Federal, considerando su expectativa de crecimiento aproximado a un 4 por ciento.
El director del IDIC aclaró que dicha cifra no transformará lo que vive el mexicano en la vida diaria, y que tampoco se plasmará en aumentos importantes para los salarios u otorgamientos de prestaciones sociales. Aunque sí aumentará la creación de empleos, no será suficiente para la demografía del país. Según sus impresiones, esto servirá como “sólo una tregua para las necesidades estructurales de pobreza e inequidad, porque todavía hacen falta décadas de un crecimiento mayor al 5 por ciento para poder revertir los problemas económicos y sociales de la mayoría de la población”.
Un claro reflejo del importante proceso de marginación en el que se encuentran 60 millones de mexicanos, son sus ingresos de dos o tres salarios mínimos, “lo que no implica que quienes ganen un poco más estén mucho mejor”, según declaró José Luis de la Cruz.
Las preocupaciones del IDIC también abarcaron el tema de los programas sociales, los cuales no terminan de ofrecer una solución al problema de raíz, como sería brindar empleos de calidad, y la generación de micro, pequeñas, medianas y grandes empresas.
“Es ahí donde se ha fallado, en tener un modelo que favorezca esta creación de empleos con salarios de mayor calidad. Por lo tanto, en los siguientes años la tarea por hacer es muy grande, y en 2014 difícilmente cambiará la realidad de quien vive en alta pobreza”, concluyó.

