(23 de enero, 2014).- En septiembre de 2013 la asociación civil Bios Iguana ingresó al Congreso local, por medio del diputado del PVEM Mariano Trillo, un proyecto de ley para el “Fomento y Protección del Maíz Criollo como Patrimonio Alimentario del Estado de Colima”, mecanismo con el que se pretendía proteger a las cerca de 15 especies de maíz criollo en la entidad frente a una eventual entrada de semillas genéticamente modificadas y que amenazan su existencia.
El 22 de enero de 2014 el Congreso del Estado desechó la iniciativa con 19 votos de 24 legisladores presentes, donde destacó la ausencia del representante del PVEM, quien se retiró al baño durante la votación de este dictamen. Las comisiones determinaron que la iniciativa para proteger el maíz nativo es inviable, pues la legislación federal otorga facultades a la SAGARPA para regular las actividades donde se utilicen organismos genéticamente modificados, aunque en la misma ley se habla sobre actividades de coordinación con los estados.
La organización Bios Iguana ha advertido que en Colima ya se cultivan productos modificados genéticamente como el limón, cítrico característico de la entidad y de calidad mundial que hoy sufre una de sus mayores crisis y se encuentra en riesgo de desaparición según productores. Por su parte, el presidente de la Comisión de Desarrollo Rural del Congreso del Estado reconoció que en Colima no existen controles para este tipo de semillas y productos, por lo que no se puede verificar si existen o no cultivos transgénicos.
Cabe aclarar que este debate se da en medio de una polémica donde el gobierno federal ha buscado revertir una medida precautoria emitida por un juzgado federal donde se ordena al gobierno a no otorgar permisos a transnacionales para la siembra de maíz transgénico experimental, piloto y comercial. Los principales promotores de estos cultivos han sido la Secretaría de Economía y la propia SAGARPA argumentando la necesidad de mejorar la productividad del campo.
Héctor Wech / Colima 3.0


