(29 de enero, 2014).-El día 1 de febrero, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, se realizará el Primer Encuentro Nacional de Productores y Consumidores, cuyo objetivo fundamental es alcanzar acuerdos frente al desplome de precios de los productos agrícolas y el abuso que se sigue cometiendo contra los consumidores al colocar la canasta básica con sobreprecios de más del 30%. Demandando al gobierno el castigo a las prácticas especulativas y la puesta en marcha un programa de regulación de precios en materia alimentaria.
El Barzón Nacional explica que las causas y los fundamentos de análisis por los cuales se llevará a cabo el Encuentro Nacional son diversos. Uno de ellos es porque los precios de los granos básicos para los productores agrícolas se han desplomado drásticamente en el último año, sin que se observen medidas claras de las autoridades para acudir en auxilio de los hombres del campo.
Como ejemplo, explican, que tan solo en el último año el maíz cayó 40% de su precio en el mercado internacional, el precio del trigo cayó 30%, el sorgo en un 33% y el frijol ha caído en un 50%.
Es decir, la caída de los precios del mercado afecta simultáneamente al 95% de la producción agrícola nacional, que es el porcentaje que representan estos productos en el conjunto del sector.
Otro grave problema que aqueja al mercado nacional, especialmente a la población de escasos recursos, es que mientras al productor se le paga la cosecha a mitad de su valor, los precios de la tortilla de maíz, el pan, el huevo, la carne y la harina de trigo no se ven reducidos, y al contrario van aumentando su costo al consumidor final.
“Esto significa que otros participantes en los procesos de producción y comercialización, están obteniendo importantes beneficios económicos en tanto el pueblo mexicano sigue pagando cada vez más por ellos. Los campesinos recibiendo menos y en camino a la quiebra económica; mientras unas cuantas grandes empresas comerciales y agroindustriales año con año obtienen ganancias millonarias”, señalan.
Además, aseveran que ello es así por el control del mercado de los productos agropecuarios que dichas empresas tienen, reivindicando prácticas de especulación, acaparamiento y coyotaje:
“Al establecer y mantener el monopolio de las cosechas de granos nacionales y la llave para exportar e importar libremente, estas empresas deciden cuanto pagarle a los productores, cuando subir o cuando bajar los precios en función de sus intereses, cuando escasear las existencias o cuando inundar con ellos el mercado, lo cual lleva finalmente a manipular el mercado y a especular con la alimentación de los mexicanos. No es el mercado quien regula los precios; son los intereses monopólicos de estas grandes empresas.”
Como consecuencia de esta situación ya desesperada, los productores agrícolas han empezado a luchar y movilizarse exigiendo un pago justo a sus cosechas. En varios Estados del país, como Zacatecas, Chiapas, Jalisco, Guanajuato, y aquí mismo en la Ciudad de México, se han presentado protestas y bloqueo de oficinas de gobierno buscando una solución a estos problemas. Es cierto que a raíz de esas exigencias y movilizaciones, se han establecido algunos acuerdos con la SAGARAPA y los Gobiernos de los Estados a fin de tranquilizar las cosas; pero estos acuerdos han sido parciales, dispersos e insuficientes, y en la mayoría de los casos no se están cumpliendo.
Lo cierto es, advierten, que el Estado tiene las facultades constitucionales y legales para atender esta emergencia en la producción y comercialización de granos básicos –como el artículo 25 y 27 constitucional-.
Finalmente, El Barzón Nacional da a conocer que la Reunión Nacional de Productores y Consumidores que se celebrará el día 1 de febrero en la ciudad de Culiacán, Sinaloa pretende alcanzar 2 grandes acuerdos básicos:
1.- Demandar a la Comisión Federal de Competencia Económica una investigación en el mercado agroalimentario nacional, para determinar las prácticas de colusión establecidas entre acopiadores y comercializadores y sobre la especulación con los precios de los granos básicos, especialmente frijol y maíz.
2.- Demandar la reunión inmediata del Consejo de administración de Diconsa, para que la SEDESOL ponga en marcha un sistema nacional de compras públicas que permita adquirir de manera consolidada los productos alimenticios necesarios para los sistemas de seguridad, los DIFs, la atención a zonas de desastre, Ejercito y Marina, los reclusorios y que puedan ser surtidos por la empresa estatal. Lo que estamos demandando es que el Estado participe con un gran competidor en el mercado agroalimentario.
“La Reunión Nacional se da bajo el contexto de una gran tragedia nacional que cada día se acerca más rápido a los 30 millones de mexicanos padeciendo hambre, en contraste con el puñado de empresas que se enriquecen con los esfuerzos de productores y a costa de encarecer el alimento en las mesas de las familias, todo ello permitido por el gobierno”, sentencian los trabajadores del campo.

