Por Edwin Sánchez Ausucua
(30 de enero, 2014).- 1) El tráfico de droga forma parte de la civilización de mercado, no se debe ni al abandono, ni a la corrupción, o las malévolas intenciones de los así llamados ‘‘criminales’’. Es decir que el narcotráfico es esencialmente un fenómeno de mercado, en el contexto de un régimen de libre mercado que tiene lugar en las sociedades capitalistas y ‘’democráticas’’ como México.
Tan es así que El Chapo aparece en la distinguida revista de Forbes y los hijos de los operantes del comercio de la droga, sus gerentes y directivos comparten espacios en la cúspide de los VIP persons.
2) La violencia sangrienta, la destrucción social y la guerra no solo no son incompatibles con el enriquecimiento y la prosperidad para una sociedad de mercado, sino su medio de implementación.
Léase como se hace en el ITAM a Freedman y la teoría del shock.
Contrariamente a lo que decía Osorio Chong a mediados de enero del 2014, sobre la inconveniencia de la violencia y de que a nadie conviene la violencia en México, tenemos un ejemplo paradigmático reciente de escala internacional que fue la a invasión a Irak. Ejemplo geoestratégico de la violencia y la guerra como medios convenientes para estimular el crecimiento económico.
En el caso de Michoacán tenemos la evidencia de que la ‘‘guerra’’ implementada por Calderón no solo fue ineficiente para combatir los diversos tráficos de mercado en Michoacán y el resto del país, sino el contexto en el cual dichos tráficos crecieron y prosperaron, y empujaron a sus gerentes y directivos, a encontrar formas más agresivas para hacer negocios. Se puede decir que el distinguido huésped de Harvard desencadenó las fuerzas del comercio de las droga a la manera neoliberal incontrolada, fiel a sus convicciones y preceptos ideológicos.
3) La democracia en tanto tiene su razón de ser actual en el libre mercado, incluye inevitablemente entre sus actividades empresariales el comercio global de armas, personas, medicamentos, drogas, órganos y demás.
4) En tanto el tráfico de la droga se consolida como parte de una actividad empresarial, su carácter de ‘‘ilegal’’ pasa a un segundo término para funcionar dentro de la ley del ‘‘libre’’ comercio.
Así, desde la doctrina de la libre empresa sus operantes, gerentes y directivos, también pueden competir por posiciones de poder, negociación y gobierno, accediendo a niveles del prestigio que da el dinero, -Forbes- revista Hola, si noes que de gobierno, foro, etc,
5) Se hace necesario cambiar el paradigma de la criminalización del tráfico y comercio de las sustancias ilícitas y sus operadores, gerentes y directivos, así como los conceptos mismos que se utilizan para referirse al problema, su sentido y su connotación, en tanto el paradigma de la criminalización solamente genera mayor complicidad y fortalecimiento de sus poderes.
En efecto cuando Murillo Karam dice que lo que ocurre en Michoacan se debió al descuido y el abandono del sexenio de Calderón, no solamente falta a la verdad sino que actúa en función de esas afirmaciones tomando acciones que para combatir ‘’el olvido’’ sin considerar las variables determinantes económicas que lo generan.
6) A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos en México no existe una instancia reguladora de los mercados ilegales que permitan un mínimo de acuerdos para su distribución, compra venta y consumo, de manera pacífica, debido a que se mantiene el paradigma ‘’combate’’ como un argumento infalible para reprimir violentamente los focos posibles de insurrección.
En los EE.UU. existe una regulación, eficiente que permite la distribución del producto, sin derramamiento de sangre, siguiendo las reglas propias de su libre mercado de sustancias ilícitas.
7) Debido a que el mundo se rige por las leyes del mercado, se hace necesario cambiar la nomenclatura para referirse a las actividades criminales, pues la trata, el narco, el mercado de armas, el secuestro y demás, funcionan bajo los mismos principios en la generación de capital que la actividad empresarial ‘’legal’’, es decir, generan riqueza, y trabajo, y forman parte de los acuerdos ‘’democráticos’’ de gobernabilidad, y sus capitales forman parte de la economía nacional e internacional.
8) El empoderamiento de las fuerzas de paraempresariales de sustancias penalizadas en Michoacán muestran cómo la violencia sangrienta, brutal, y absoluta para generar riqueza es eficiente, mientras la población no se levante en armas para defenderse. La presencia de los Templarios en el Estado de Michoacán debe reconocerse como una auténtica actividad neoliberal del libre mercado, solo así se entiende la reacción casi instintiva y natural de los poderes ideológicos de los medios para condenar las acciones de autodefensa antes que la actividad paraempresarial de mercado de sustancias penalizadas.
9) La penalización de la droga bajo el argumento de cuidar la salud de la población se hace conveniente, útil y rentable, no solo por las divisas que genera sino como coartada perfecta para reprimir, desaparecer, eliminar oposiciones y hacer la guerra en cualquier momento.

