(28 de febrero, 2014).- Partículas de polvo producidas por la mina Endeavour Silver podrían ocasionar pérdidas millonarias al TIGRE (Telescopio Astronómico Internacional en Guanajuato: Robotizado-Espectroscópico), telescopio instalado en el Observatorio Astronómico La Luz de la Universidad de Guanajuato.
Lo anterior lo desveló el doctor Miguel Ángel Trinidad Hernández, director del Departamento de Astronomía de la División de Ciencias Naturales y Exactas del Campus Guanajuato, quien señala que la mina Endeavour Silver, ubicada a unos kilómetros del observatorio, produce polvo que puede perjudicar seriamente a la investigación científica, ocasionando pérdidas hasta de 50 millones de pesos.
“La mina ha ido creciendo, y eso nos ha causado muchos problemas en cuanto al polvo, tantos las propias labores de la mina como el paso de los camiones que transportan el material. Desafortunadamente, el crecimiento de la mina ha devenido en perjuicio de las labores del departamento de Astronomía”.
Actualmente se está en negociaciones con la mina, que extrae metales preciosos, para poder pavimentar el camino, y que afecte en menor medida, pero no se ha llegado a nada concreto. “Desde hace 8 meses de pláticas no se ha conseguido nada”, afirma el doctor.
“Hemos tenido pláticas, existe la disposición de ellos, pero no hemos visto concretado nada en ocho meses. Es un problema muy serio: los instrumentos se están dañando, y de no hacer nada, en un poco tiempo estaríamos colapsando”.
“Si eso no lo solucionamos, el observatorio tendría que cerrar”, advierte.
El telescopio se compone de un espejo primario, que se encarga de conectar toda la radiación de las estrellas. Su forma parabólica, permite que al llegar la radiación de la estrella se confine en algún punto. Se le envía a un espejo secundario y ese espejo a su vez lo envía al instrumento, que es el especrtógrafo. Todo está suspendido en una cámara de aceite.
De tal forma que es necesario darle mantenimiento al espejo constantemente, pues posee una película de aluminio muy delgada con una precisión de micras. El polvo que llega a la superficie es un problema muy serio al momento de hacer una observación.
Señala el doctor que la situación: “afecta a todo. Al espejo, a las computadoras, al aire acondicionado, y la observación, ni se diga”, pues los resultados son inciertos.
El TIGRE es el telescopio más grande de la región centro-occidente del país. En México existen tres telescopios más grandes que el TIGRE, pero tienen más de 20 años de antigüedad, lo que lo posiciona como el más moderno de todos los instalados en México.
“Estamos preocupados respecto a cuál será el futuro del observatorio, porque de no corregirse no tiene mucho sentido estar invirtiendo y consiguiendo recursos, que de por sí hay muy pocos”, concluye el doctor e investigador.




