(1 de marzo, 2014).- Representantes de más de 20 comunidades indígenas y decenas de comunidades de productoras, se manifestaron en contra de la presa hidroeléctrica de Las Cruces en Nayarit, ya que según denunciaron, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), ha ignorado los costos sociales y ambientales de dicha obra.
En octubre del año pasado, la CFE manifestó su intención de llevar a cabo este proyecto, con el objeto de generar 240 megawatts, con capacidad para producir 751 GWh al año, energía con la que se pretendería dotar de energía eléctrica a un millón 480 mil casas; es decir, cerca de un 77 por ciento de la demanda anual de todo el estado.
Entonces, funcionarios de dicho organismo, señalaron que de llevarse a cabo la reforma energética, los generadores se conseguirían por la vía privada, con una partición de inversiones del 86 por ciento de los recursos totales de origen particular y el restante 40 por ciento serán recursos presupuestales, según refirieron funcionarios.
Marcos Moreno, ostricultor de Boca de Camichín, hizo entrega formal de la solicitud respaldada por más de 12 mil firmas a la Sagarpa, donde se expusieron los motivos de desconfianza que se esparcen por los pueblos, además de las “graves” deficiencias en el estudio de impacto ambiental.
En una reunión que sostuvieron en el pueblo de San Pedro Ixcatán, indígenas y productores también exhibieron las razones por las que la hidroeléctrica no debe autorizarse ni construirse. Una de ellas es que la obra retendría el 90 por ciento de los sedimentos y nutrientes que enriquecen las tierras de cultivo, y sostienen la biodiversidad y la pesca en Marismas Nacionales.
Además, durante la ronda de preguntas y respuestas, organizaciones civiles como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Nuiwari, la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) y SuMar, entre otras, cuestionaron a los representantes de la CFE y al equipo técnico responsable de la manifestación de impacto ambiental sobre el contenido del estudio y el proceso de socialización del proyecto, principalmente en las comunidades indígenas.
Por último, hicieron patente que por ser una obra que pone en riesgo la cultura náyeri y la economía de más de 20 comunidades de la cuenca del río San Pedro Mezquital, representantes de los sectores pesquero, ejidal, indígena y sociedad civil, entregaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) una solicitud de cancelación total del proyecto hidroeléctrico Las Cruces.


