(21 de abril, 2014).- Fiel a la costumbre de criticar las políticas del gobierno mexicano, cuando éstas se contraponen a sus intereses, ahora el Congreso de los Estados Unidos se mostró preocupado por la estrategia en materia de seguridad de Enrique Peña Nieto, especialmente por las pocas extradiciones efectuadas, en el contexto de la pomposa detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, ex líder del Cártel de Sinaloa, al tiempo que calificó de “ineficiente” el actual sistema de justicia.
Mediante un reporte del Servicio de Investigación del Congreso estadunidense (CRS, por sus siglas en inglés), la especialista en seguridad, Kristin Finklea, se indicó la poca actividad extraditoria ejecutada en el primer año de administración peñista.
Su preocupación está asentada en el archivo “EU-México cooperación en seguridad. La iniciativa Mérida”, fechado el 8 de abril del año en curso, donde se señala que mientras Felipe Calderón logró una cifra histórica de 115 extradiciones, la mayoría de ellas ligadas al crimen organizado, el año pasado Peña sólo realizó 54.
El documento muestra explícitamente su inquietud con la estrategia constituida en seis ejes del gobierno priista, pues menciona que “el gobierno mexicano tal vez se esfuerza por mostrar que el sistema de justicia, que está en proceso de ser reformado, es capaz de arrestar y procesar a narcos” e incluso menciona el arresto del “Chapo” Guzmán, consumado el pasado 22 de febrero en Mazatlán.
Tal es la intranquilidad de los norteamericanos, que el documento incluso revela como varios miembros del Congreso han instado al Departamento de Estado a que solicite la extradición del capo sinaloense para ser procesado por las autoridades de aquel país, a lo que Washington responde que las negociaciones con sus pares mexicanos continúan.
En ese mismo apartado, se indica el número de delincuentes envidos de México a EE. UU. como uno de los indicadores para medir el éxito de la Iniciativa Mérida. Paralelamente, el análisis presume que aun cuando el país limita la intervención de los estadunidenses en materia de inteligencia, los reportes de sus agencias federales han coadyuvado en la captura de Miguel Ángel Treviño Morales, jefe del cártel de Los Zetas e incluso del mismo Guzmán Loera.
Otro punto de realce contenido en el documento, es la forma en que contrasta las prioridades gubernamentales, pues, según el texto, Peña Nieto hace énfasis en la mejora del sistema de justicia penal, mientras que su antecesor, con quien siempre mostraron su beneplácito, priorizaba el combate al crimen organizado.
De igual forma, menciona que los detalles en la actual estrategia de seguridad “tendrán implicaciones en la cooperación entre México y EE. UU. que aún no han sido definidas”, situación que llama la atención si se recuerda que el colombiano Óscar Naranjo, cercano al gobierno estadunidense en su etapa como jefe de la Policía Nacional de Colombia, fue hasta finales de enero, asesor de seguridad de Peña Nieto.
Además de calificar de “ineficiente” el sistema judicial mexicano, el análisis del Congreso estadunidense, alerta la corrupción existente en los cuerpos de seguridad, reflejada en que menos del 13 por ciento de los crímenes son denunciados penalmente.
Finalmente, critica el hecho de que en el proceso de transición gubernamental del PAN al PRI, la seguridad haya tomado un lugar secundario detrás de la agenda económica, respecto a la relación bilateral de ambos países.

