(30 de abril, 2014).- Ser de izquierda no sólo es una denuncia de las injusticias, sino es un horizonte de la sociedad, un imperativo moral de participar en las luchas para acabar con los lazos de dominación, y construir una democracia con la creciente participación de la sociedad en toma de decisiones, consideró el vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera.
Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, García Linero indicó que actualmente vivimos nuevos horizontes de época en América Latina que permiten visualizar un proyecto que busca finiquitar la economía neoliberal.
Ampliación de los bienes estatales, comunales, comunes, sociales, impulso a los métodos de autogestión, de cooperativas, nuevos lazos de producción, distribución y consumo, a decir de García Linera es sólo una de las estrategias que desde hace siete años, a la llegada de Evo Morales a la presidencia, han sido introducidas en Bolivia.
“La izquierda es la referencia a un posicionamiento social frente a las injusticias de una época, hace referencia a una perspectiva y un horizonte de mundo que nace de las necesidades, y expectativas de una sociedad boliviana” mencionó el diplomático.
La unificación de América Latina, precisó, no había existido a esta escala con anterioridad, “si anteriormente hubo una unificación política en América Latina, era por la existencia de las dictaduras y no de un régimen democrático y progresista como ahora”.
En Latinoamérica, se encuentran varios síntomas neoliberales, señaló Linera, como la socialización de la riqueza y no de la escasez, de un equilibrio entre la naturaleza y la humanidad, el buen vivir, un llamado a otro tipo de desarrollo, proceder a una humanización de la naturaleza y una naturalización de la humanidad; sin embargo, también existe la contradicción de satisfacer necesidades humanas con el impacto, en menor o mayor medida, a la naturaleza.
La lucha por la democracia ampliada, indicó Linera, también está presente
“Si hemos de entender la democracia como el voto, corremos el riesgo de fosilizar el concepto de democracia”, aludió el vicepresidente en presencia del líder perredista Jesús Zambrano y ante el aspirante a la presidencia perredista, Carlos Navarrete, durante su participación en el Encuentro Internacional de Izquierdas Democráticas, organizado por la corriente Nueva Izquierda del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Jesús Ortega, Carlos Navarrete y Jesús Zambrano, no perdieron oportunidad para tomarse fotos tanto con el vicepresidente boliviano como con Héctor Aguilar Camín a pesar de que éstos en algún momento criticaron actividades realizadas por la facción perredista.
“La amenaza que enfrenta la izquierda mexicana está dentro de ella misma. Un escenario de fragmentación que amenaza con dividir los votos y las lealtades […] pone en riesgo incluso los bastiones seguros como la Ciudad de México”, señaló por su parte Camín.
Momento nervioso para Carlos Navarrete, quien se encontraba detrás de Camín, cuando éste último declaró que la izquierda debe pensar dos veces antes de “pactar con el enemigo”, haciendo clara referencia al Pacto por México.
Por su parte, el vicepresidente boliviano señaló algunas cifras de siete años de gestión de Evo Morales, entre ellas, el hecho de que hace 7 años, el 10 por ciento más rico de la población tenía 130 veces más riqueza que el 10 por ciento más pobre, ahora esta proporción es sólo de 35 veces, un porcentaje aún muy elevado, indicó.
Para la consolidación de una sociedad post capitalista, también debe tomarse en cuenta y respetarse la pluralidad de las formas organizativas. Considerar la descentralización y complejidad de las distintas formaciones sociales es imprescindible, consideró Linera, quien destacó el caso de la clase obrera, que a pesar de la desaparición de sus centros de trabajo, ésta no ha desaparecido.
Actualmente, los procesos progresistas latinoamericanos también, consideró el vicepresidente, están marcados por su soberanía. En el caso de Bolivia, “no le pedimos consejos al Fondo Monetario Internacional ni al Banco Mundial ni a la Embajada de Estados Unidos. Tampoco nos peleamos con ellos, sólo que nosotros podemos decidir mejor”.
Para Linera, “Una izquierda democrática y revolucionaria sí puede gobernar al país”, una izquierda que sí es posible construir.



