(7 de mayo, 2014).- Al repartir propaganda para un “toquín” durante la marcha del 2 de octubre del 2013, Daniel Palacios, o mejor conocido por la escena musical como Danny Lobo, fue detenido y acusado de ataques a la paz pública.
Ahora que está libre, Danny Lobo, miembro del grupo musical The Cavernarios, envía una carta a quienes lo apoyaron durante este proceso en que se le privó de su libertad:
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Envío un afectuoso saludo desde un lugar en este pequeño planeta llamado Tierra , agradecimiento es el motivo de esta carta , agradecimiento a tod@s y cada un@ de los que nos apoyaron en esta lucha por nuestra libertad, una lucha que no queríamos pero que nos tocó luchar, una lucha que tuvo muchos frentes, diferentes trincheras, bastantes ideologías y formas de ver la misma lucha , y eso en mi punto de vista, es lo más importante, pues fue la unión de todas estas diferencias lo que por fin logró nuestra liberación.
Fuimos testigos presenciales de la represión y criminalización hacia la protesta social que encabeza el actual gobierno de la ciudad y del país, la vivimos en carne propia, también fuimos testigos del infame sistema de impartición de justicia, un sistema que primero te detiene y priva de la libertad, y después ” te da la oportunidad” de defenderte, de comprobar tu inocencia, no sin antes interponer diversos obstáculos para hacerlo.
También fuimos testigos de cómo la corrupción manda en este país. Víctimas del criminal Protocolo de Control de Multitudes (P.C.M.), el cual en su Capítulo VI (restablecimiento del orden público) autoriza el empleo de armas de fuego o de fuerza letal. Todo esto porque asistimos a la marcha conmemorativa del 2 de octubre que en sí, ya explica mucho de lo sucedido, pues esta fecha es una vergüenza nacional; 45 años de impunidad de un genocidio que acabó con toda una generación, al igual que muchos otros genocidios como el del jueves de corpus (10 de junio), Acteal o Atenco. Esto nos habla de un estado represor y asesino que ahora amedrenta, encarcela, golpea y que nos vuelve a presumir su capacidad letal en el Zócalo de la capital donde los mismos tanques que estaban hace 45 años, estaban en 2013 recordándonos que no se olvida.
Ahora un nuevo capítulo se abre, la ley de telecomunicaciones que busca en su forma más cínica controlar la libre expresión, la libre divulgación de ideas y contenidos, tratando así de coartar los derechos arriba mencionados, en los espacios que de alguna manera en estos últimos años han servido para divulgar la verdad, llamados medios electrónicos.
Esta lucha, esta rabia que no es sólo nuestra sino que está presente en muchos lados de este mundo y de otros mundos, no acaba. Pues no estamos tod@s, faltan l@s pres@s, l@s que aun están en manos del Estado y que llevan procesos injustos. L@s que ya no están y l@s que no encuentran.
¡Ni un paso atrás!
¡No a la criminalización de la protesta social!
¡No al protocolo de control de multitudes!
¡No a la ley de telecomunicaciones!
Libertad a Mario
Libertad a Alejandro
Libertad a Abraham
Libertad a Fernando
¡Libertad a todos los presos políticos del país!


