(11 de mayo, 2014).- El pasado 25 de abril, la empresa alemana TÜV comenzó a pagar indemnizaciones preliminares de 3 mil euros a más de mil 500 mujeres afectadas por implantes mamarios defectuosos colocados con propósitos estéticos y reconstructivos.
Después de 10 meses de litigio, en noviembre de 2013 el Tribunal de Comercio de Toulon, Francia, falló a favor de la demanda de mil 486 colombianas, 50 francesas y 28 inglesas contra esta compañía de certificación alemana, que avaló la calidad de los implantes PIP (Poly Implant Prothese).
En aquel momento, la abogada Nathalie Lozano, quien representó el 94 por ciento de los casos, declaró al periódico colombiano El Tiempo que “es un fallo histórico de reivindicación y reconocimiento de los derechos de estas mujeres, que durante años vieron afectada dramáticamente su salud sin ser escuchadas ni atendidas”.
Ahora está en marcha un estudio caso por caso de los daños a la salud, económicos, psicológicos, morales y estéticos que padeció cada mujer a causa de estos implantes para determinar el monto final de las indemnizaciones, que podría alcanzar 15 mil euros por persona.
La autoridad francesa encargada de aprobar y evaluar los productos farmacéuticos (Agence française de sécurité sanitaire des produits de santé, AFSSaPS) determinó que los implantes PIP estaban hechos de un material distinto al que la empresa presentó para obtener los permisos de comercialización.
Debido a que estos implantes están rellenos de siliconas de baja calidad, no cumple con los estándares de calidad que previenen su ruptura, además de que en caso de romperse causan irritaciones en la piel que no producen las siliconas aprobadas para su uso en implantes.


