(22 de mayo, 2014).- El proceso de industrialización en el oriente del estado de Morelos, enteramente ligado al desarrollo energético, comprende los megaproyectos del Plan Integral Morelos (PIM), el cual consta de dos termoeléctricas, un gasoducto y un acueducto, gestionados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Las termoeléctricas de 620 megavatios (MW), cada una, se localizan en y han sido concesionadas a la empresa española Abengoa.
Por su parte, el gasoducto de 160 kilómetros de longitud transportará 9 mil 61 millones de litros de gas al día, atraviesa 60 pueblos de los estados de Tlaxcala, Puebla y Morelos, y de igual manera que las termoeléctricas, fue concesionado a empresas extranjeras; las españolas, Enagas y Elecnor; y la italiana, Bonatti.
El acueducto que transportará 50 millones de litros de agua al día, esto es 580 litros por segundo, también fue concesionado a la empresa española Abengoa. Su trazo comprende a los municipios de Yecapixtla, Cuautla y Ayala. Consta de un diámetro de 20 pulgadas en dos vías, una de ellas transportará el agua del río Cuautla a las termoeléctricas, la otra regresará el líquido al río y a la barranca de Tezotitlán, localizada en Huexca, luego de su utilización con agua contaminada por químicos como nitrógeno, arsénico, cromo, fósforo, cianuro, cobre, mercurio, cinc, aceites y grasas; todos ellos descargados a una temperatura de 40 grados centígrados.
El acueducto afectará la zona agrícola de la región en una extensión de 15 kilómetros, dañando directamente a 19 ejidos del municipio de Ayala. La región se verá afectada dado que la afluencia del río se relaciona con manantiales y ojos de agua de la región, lo que impactará en toda la zona oriente del estado de Morelos. Todo esto en la primera fase de su construcción. En la segunda etapa se prevé que cruce hacia Toluca, Estado de México, y llegue hasta Querétaro.
Sergio Ortiz, agricultor del poblado de Tenextepango, municipio de Ayala, expresa que la CFE –intermediaria en la construcción del PIM–, “ocultó información con el fin de que los propietarios de las tierras otorgaran el permiso”.
Sergio lleva 20 años en la lucha por la tierra. Empezó su labor de protesta desde 1994, año en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cuando, junto con otros ejidatarios y comuneros, se opuso al trazo de la carretera Siglo XXI. 20 años después, la construcción de esa misma carretera ha sido retomada por Graco Ramírez en acuerdo con el titular del Ejecutivo Federal.
Ortiz afirma que el acueducto afectará “cinco mil hectáreas de riego; alrededor de 19 kilómetros desde Cuautla hasta la comunidad de Lorenzo Vázquez, municipio de Tlaquiltenango; hasta ahí llegaría la afectación directa. Indirecta en todos los pueblos, directamente porque si bajas el aforo del río Cuautla, que es de 620 litros por segundo, y planean llevarse 580 litros, quedarían 40 litros, los cuales se distribuyen en el mismo cauce; siendo así, ya no avanzará el río”.
En entrevista para REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO, argumenta que esta captación de aguas por parte de la empresa Abengoa, con objeto de trasladarla a la central de generación eléctrica, en Yecaplixtla (Huexca), perjudicará a las tierras de uso social: “El agua tiene vida, si hay acompañamiento avanza, si no ahí se queda, ya no fluye, no es una visión ni idealista, ni espiritual, son razones geomorfológicas”.
Daño al medio ambiente, desintegración del tejido social y los índices delictivos
Los habitantes de las comunidades entrevistados para esta investigación coinciden en que se vive una escisión en la dinámica social de cada poblado. Con dinero de por medio, han convencido a algunos ejidatarios para vender sus tierras por precios que oscilan entre los 10 mil y 100 mil pesos, comenta Sergio.
Adán Rosales, habitante de Amilcingo, Temoac, señala que hay a quienes han engañado “con mentiras los han convencido”. Para Teresa Castellanos, originaria de Huexca, Yecapixtla, las autoridades “fueron las que empezaron a causar problemas en la comunidad. Ya después de la resistencia vino la desunión enorme, llegó hasta la escuela con los niños, hay niños ahorita que se odian a partir de la división que originó Graco Ramírez. Éramos un pueblo lleno de mucha unidad, cualquier cosa que pasara con alguno de nosotros, todos corríamos para ayudar, ahora ya no”.
Esta situación obedece a la falta de información, así lo explica Sergio quien lleva años viviendo en Tenextepango: “ha habido mucha compra de consciencia, hay bastante desinformación y también resistencia a informarse […]. Recuerdo una anécdota, todavía no salíamos de dar información del proyecto termoeléctrico –del que la CFE ocultó información– y la gente ya preguntaba cuándo entregaban el dinero, sin conocer todos los daños en la salud. Eso que recibirían sería para pagar el médico”.
De acuerdo con estudios medio ambientales la generación de bióxido de nitrógeno por las termoeléctricas conjugada con el isopreno del sorgo (principal grano que se cultiva en la zona)[1] produce ozono, cuya presencia en la atmósfera contamina el suelo y el aire, afectando principalmente las vías respiratorias, enfermedades como bronquitis, asma, y problemas cardiopulmonares, asociados con la muerte prematura. En la cosecha, la generación de bióxido de nitrógeno interfiere con el crecimiento de las plantas y la fotosíntesis.
Por su parte, el trazo del gasoducto compromete a más de 60 comunidades, se ubica en una zona sísmica debido a su cercanía con el volcán Popocatépetl, además de que obstruye las vías de evacuación de los habitantes en caso de actividad volcánica, es por ello que el Instituto de Geografía de la UNAM, así como especialistas del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla consideraron inviable su construcción.
Por un lado, la respuesta de los gobiernos estatales involucrados en el PIM (Tlaxcala, Puebla y Morelos) ha sido la resistencia al diálogo, por otro, Guillermo Hernández Chapa, activista de Tepoztlán, hace hincapié en que algunas ayudantías, algunos comisariados y comités de agua ejidales “están bajo control oficial. A partir de eso, el margen de acción que se tiene radica en las Asambleas que los están obligando a tomar una decisión en contra de los megaproyectos, pero también en las asambleas ha habido una derrama económica para intervenir en ellas”.
Tal como narran los opositores al Plan Integral Morelos, las termoeléctricas, el gasoducto y el acueducto son sólo cuatro megaproyectos de los que se planean en la región, “se encuentran los proyectos mineros, el basurero, los proyectos de vivienda sin habitar. Hay una infinidad de proyectos de destrucción del territorio, de destrucción y desalojo de la clase campesina, incluso de la clase semi urbana”, enfatiza Sergio Ortiz.
Una vez que se transforma un terreno agrícola en un terreno apto para la inversión de capital industrial ocurre una transformación en la forma de vida de los individuos. Una de las modificaciones más significativas de este proceso es que los habitantes dejan de ser propietarios de sus tierras para volverse mano de obra barata. En caso de que los proyectos generen empleos obtendrán un salario precario trabajando para las empresas transnacionales; en caso de que no lo hagan su destino es la migración a la ciudad y la pobreza.
La CFE contempla la creación de 30 empleos fijos como parte del paquete del Plan Integral Morelos, los cuales contrastan con los miles de habitantes despojados que verán afectada sus condiciones de vida y sus principales fuentes de ingreso.
Además de la afectación al medio ambiente, se encuentra la “afectación económica, la gente no conoce otra forma de sustento si deja de sembrar. Entonces es un caldo de cultivo para contratos laborales injustos, para la delincuencia, para el crimen organizado, la trata y la prostitución”, pronostica Sergio.
La presencia del crimen organizado es uno de los problemas que aqueja al estado. De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, desde 1997 y hasta el 2013, Morelos ha ocupado el diversas ocasiones el primero y el segundo lugar en secuestros y extorsiones. Con la tasa más alta en el delito de extorsión por cada 100 mil habitantes desde el 2005, fecha que comprende los gobiernos panistas de Sergio Estrada Cajigal y Marco Adame, así como el de Graco Ramírez del PRD.
Al término de 2013, el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal ubicó a Morelos como el segundo estado más violento (precedido de Guerrero, seguido de Chihuahua), por el número de asesinatos, violaciones, secuestros, extorsiones, lesiones y robo con violencia. Asimismo, la entidad lidera la lista en el delito de secuestro, antes de Tamaulipas y Guerrero.
Cuernavaca, Yautepec, Jiutepec, Cuautla y Temixco se encuentran entre los municipios con mayor índice delictivo en todo el país –de acuerdo con datos del mismo Consejo–, aledaños a los municipios de la zona oriente de Morelos: Yecapixtla (Huexca), Temoac (Amilcingo), Jantetelco y Jonacatepec, por donde cruzará el gasoducto, y Ayala (Tenextepango) donde se pretende cimentar el acueducto.
“La zona oriente no está como Cuernavaca, sí hay delincuencia, está muy fuerte en Cuautla, porque la delincuencia es como un cáncer que se va extendiendo, desplazando hacia zonas comunicadas”, subraya Jaime Domínguez.
Jorge Messeguer, secretario de gobierno en Morelos, ha declarado en reiteradas ocasiones que la oleada de violencia –que también alcanza al sector académico y estudiantil[2]– disminuirá una vez que el Mando Único de la policía tome el control de los 33 municipios de la entidad, hasta el momento su labor ha consistido en el amedrentamiento de los pueblos que se oponen al PIM. “Ahora, con la ampliación de la autopista [Siglo XXI en su tramo] Jantetelco-El Higuerón, va a ser muy grave para nosotros, porque entonces vamos a tener –este pueblo y otros más– a la delincuencia organizada de Acapulco, de Iguala (Guerrero), de Temixco o Cuernavaca en media hora. Entonces este progreso que dicen trae la autopista, para nosotros va a ser un verdadero problema”, advierte Jaime.
A 20 años del primer intento de construcción de la autopista Siglo XXI en el estado de Morelos, el 5 de marzo de este año, el gobernador Graco Ramírez, junto con el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, dio el banderazo de la obra.
“Un anhelo, un compromiso de hace 20 años […]. Ahora no importa el color del partido, con el presidente [Enrique Peña Nieto] nos ponemos de acuerdo para caminar […]. Juntos [los gobiernos federal y estatal] sacamos esta autopista”, ensalzó Graco Ramírez, a la par, ofreció aplausos al titular del Ejecutivo Federal.
Graco Ramírez Garrido Abreu, ¿gobernador de la oposición?
El estado de Morelos fue gobernado por el PRI hasta el 2000, cuando el PAN gobernó por dos sexenios. En 2012, el perredista Graco Ramírez Garrido resultó electo como candidato de la Coalición Visión Progresista (PRD, PT, MC), el día de las elecciones, el 1 de julio, Graco declaró: “Mis contrincantes del PRI y del PAN saben que no ganaron”.
Graco Ramírez, originario del estado de Tabasco, fue senador por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de 2006 al 2012, durante el sexenio de Felipe Calderón, ex presidente a quien se le responsabiliza por más de 80 mil personas muertas y más de 26 mil desaparecidas, causadas por la Guerra contra el narcotráfico.
En el periodo en el que se desempeñó como senador, comulgó con las propuestas de Felipe Calderón, a quien en más de una ocasión defendió en tribuna, lo que incluso acarreó divisiones en el interior del PRD, respaldó la Guerra contra el narcotráfico. Tal como en el sexenio pasado, esta vez Graco Ramírez ofrece aplausos al actual titular del Ejecutivo Federal
Como secretario de la Comisión de Energía de la Cámara de Senadores, Ramírez Garrido, apoyó en 2008 la iniciativa de reforma energética del Partido Revolucionario Institucional, en el mes de julio de ese año manifestó que “El PRI está honrando el acuerdo de que discutamos juntas nuestras iniciativas, me lo ha ratificado su coordinador [Manlio Fabio Beltrones], sus coordinadores. ¡Sí le creo al PRI!”.
Cabe recordar que fue durante el mandato de Felipe Calderón cuando se proyectó el Plan Integral Morelos, quien en septiembre de 2012, a semanas de dejar la presidencia, lamentó que no le tocaría a él inaugurarlo.
El descontento con el gobierno de Graco Ramírez campea entre la sociedad civil en general, la inseguridad y los megaproyectos han sido su talón de Aquiles, diversas manifestaciones se han llevado a cabo, principalmente en Cuernavaca, capital del estado.
No sólo la ciudadanía de Morelos exige su renuncia, en la actual legislatura los diputados Andrés Eloy Martínez Rojas, del PRD, y Luis Miguel Ramírez Romero, del PAN, el pasado 27 de marzo, demandaron la entrega del poder ejecutivo de la entidad, ante la falta de resultados en contra de la delincuencia organizada.
El Senado avaló el punto de acuerdo presentado por el grupo parlamentario del PRI, en el que exhorta al gobernador morelense a cumplir con sus funciones de garantizar la seguridad, el orden público y la integridad de las personas. La panista Mariana Gómez del Campo señaló que sus medidas para contrarrestar los delitos de secuestro y extorsión “han sido ineficaces, de ahí la preocupación de la ciudadanía y la exigencia de que el Gobernador del estado cumpla con su compromiso de erradicar la inseguridad en el plazo comprometido de 18 meses”.
El activista, Jaime Domínguez, considera a Graco como “el consentido del calderonismo. Hizo su trabajo sucio porque fue el que abrió la puerta para que el PAN se hiciera ancho. El PIM lo viene impulsando, lo viene desarrollando desde que era senador. Además, en la campaña electoral se veía que si alguien de los candidatos tenía recursos era Graco, veías los grandes espectaculares, la propaganda ¿de dónde traía tanto dinero?”.
Durante su campaña se le vinculó con Andrés Manuel López Obrador, “antes de las elecciones iba colgado de él, unas semanas después se deslindó de AMLO, a quien también le debe su triunfo, dijo que había ganado por sus propios méritos, eso fue lo que a él le ayuda para llegar a la gubernatura”.
La respuesta de Ramírez a las demandas de los comunitarios y ejidatarios, dice Sergio Ortiz “ha sido burlona, completamente burlona, de falta de respeto, hace como dos meses vino a Cuautla y dijo que como senador había operado la Termoeléctrica. Lo abordé de forma directa, se detuvo un momento, le pedí que reconsiderara el proyecto termoeléctrico, pero se siguió de largo”.
Originario de Huexca, José Ortega Rendón, comparte que “Graco nunca ha querido hablar, no ha querido dar la cara. Una vez los engañó –y digo los engañó porque yo no fui–, ahí en Cuautla, fueron, le expusieron los motivos y dijo que si ellos no querían, no se hacía, al otro día en la prensa salió que ya habíamos aceptado la termoeléctrica”.
Francisco Ortiz Martínez, habitante y activista de Tepoztlán, indica que “no importa cuál sea el color de los partidos, ni cuáles sean sus siglas. Alguna gente pensaba que el PRD iba a ser de otra forma. Lo que sucede aquí con Graco es que no se calma la situación, sino todo lo contrario y brinca la cerca de los megaproyectos. Graco pudo haber hecho acuerdos desde el Senado [cuando se desempeñó como legislador] con algunos inversionistas extranjeros, en este caso con todos los que están haciendo el gasoducto, las termoeléctricas, el acueducto”.
Jaime Domínguez, indica que la gente organizada conocía de antemano el panorama que se vislumbraba con el arribo al poder de Ramírez Garrido, “sabíamos que iba a llegar y nos iba a reprimir, pero mucha gente confió en él y ha sido traicionada. Lo vemos en las comunidades de Cuautla en donde hemos estado por el acueducto, lo dicen: ‘yo voté por él y traicionó al pueblo’”.
Por lo mismo, considera que si “actualmente se hiciera un censo, tendría un mínimo de porcentaje de aceptación, él no tiene base social. La gente lo percibe como traidor, nadie lo quiere. El gobierno de Peña Nieto tampoco lo arropa, para el PRI si siempre has sido priista te respaldará, pero si eres de otro partido te pondrá en duda”, y replica: “Nosotros estamos mal, somos los reprimidos, pero igual Graco está en una situación difícil, porque cada día crece más el reclamo de que renuncie”.
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*Consulta:
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[1] El sorgo se utiliza “para la fabricación de galletitas, alfajores y panes. En la industria de la extracción se emplea fundamentalmente para la obtención de almidón y glucosa, además de la obtención de tres importantes solventes: alcohol, acetona y butanol”, señala la página de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).
[2] Los asesinatos de los académicos Alejandro Chao Barona, psicólogo, maestro y doctor en Filosofía Política de la Universidad Autónoma de Morelos, y su esposa, Sara Rebolledo, son los casos más recientes. Javier Sicilia, representante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezó una mega marcha el pasado 7 de mayo en repudio a los homicidios. Chao “era un punto de referencia en la búsqueda de la reconstrucción del tejido social, de la formación de generación muchachos en el humanismo, del rescate de las vidas comunitarias de Morelos y de alternativas para salir de la violencia que desde hace 20 años no deja de destruir la vida de la entidad”, escribió Sicilia en la revista Proceso.










