(25 de junio de 2014).- En medio de la crisis de migración que vive Estados Unidos aunada a la filtración de fotografías que evidencian la sobrepoblación de los centros de detención y la gran población de niños que han sido detenidos, el Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) ha denunciado cambios drásticos en las causas de la migración actual.
La organización MMM ha reportado diferencias tanto en la intensidad como en las razones por las que emigran cientos de centroamericanos. Desde el último trimestre ha incrementado el volumen de migrantes por los pasillos migratorios de nuestro país, pero, más alarmante aún es el cambio de ánimo de las personas que transitan diariamente hacia EE.UU., la mayoría, dice el comunicado, pretende huir.
La razón de este comportamiento en la migración de grandes poblaciones se encuentra en los altos índices de violencia que impera en los países de origen. Ya no es sólo en las ciudades donde se encuentran los focos rojos violentos, sino en las zonas conurbadas, cuyas pandillas como Los Maras o los cárteles del narcotráfico han cambiado las relaciones sociales de las comunidades y han obligado la migración de los pobladores.
Esta violencia proviene de grupos organizados que aunado al desempleo, salud, educación, así como de las condiciones mínimas para una vida digna que los distintos países no se preocupan por satisfacer, son algunos de los causantes de la migración. Es decir, que la migración ya no es sólo un medio para lograr una mejora de las condiciones de bienestar sino una forma de escapar de situaciones de riesgo.
Un botón de muestra: Al menos 7 de cada 10 migrantes han dicho que han huido de sus comunidades por problemas con la delincuencia organizada, viéndose en la necesidad imperativa de marcharse.
Algunos de los datos presentados muestran una generalización en la migración, en el Hogar Refugio para Personas Migrantes “LA 72”, ubicado en Tenosique, Tabasco, se atendieron de enero a mayo del presente año a 6 mil 192 personas, mil de ellas fueron mujeres con niños y ochocientos menores de edad.
Del 1 de octubre de 2013 al 1 de mayo de este año, de acuerdo con el Centro de Investigación Pew, las autoridades migratorias de Estados Unidos han detenido a cerca 50 mil menores, de los cuales el 25% son mexicanos, 25% de guatemaltecos, 29% hondureños y 21% Salvadoreños.
Ante estos acontecimientos, el MMM ha recomendado medidas distintas para solucionar el problema tratando de evitar la deportación (impulsada por el gobierno de Barak Obama), pues muchas veces los jóvenes deportados son asesinados o reclutados por la delincuencia organizada.
También recomiendan la intervención de la ONU y de la ACNUR (su agencia especializada), así como la cooperación urgente de los gobiernos para resolver la precariedad de oportunidades en sus países, y la urgente flexibilidad del gobierno de EE.UU. para tratar el problema forma humanitaria.
Además de una nueva definición de la crisis humanitaria y, en lugar de tomarla como una crisis de migración, se defina a los migrantes como una población de víctimas de la violencia extrema, que se les otorgue el estatus de refugiados y, por consecuencia, sean objeto de protección internacional.


