(2 de julio, 2014).- Más de un millón de veteranos de guerra en Estados Unidos son afectados por la drogodependencia, la sobredosis y el suicidio, por lo que consumen opiáceos en venta con recetas médicas, mientras que la mitad los usa de manera crónica por más de tres meses, denunció la ong internacional Human Rights Watch.
Lo anterior está incluido en un reciente informe titulado “No hay tiempo que perder: Tratamiento basado en la evidencia para la drogodependencia en el Departamento de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos”, donde instan a dicha dependencia a ampliar los tratamientos destinados, la prevención de las sobredosis y los programas de viviendas.
Gracias a la recopilación y el análisis de un gran número de casos de drogodependencia entre veteranos y las consecuencias de los tratamientos en el Departamento de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos (VA, por sus siglas en inglés), HRW halló que el consumo de alcohol y la adicción a las drogas están vinculadas a la indigencia y problemas de salud mental en 40 por ciento de los ex soldados en Irak y Afganistán.
Por otra parte, el informe basado en entrevistas a veteranos, defensores, funcionarios del VA, así como textos académicos, encontró que las drogas y el alcohol están relacionados en uno de cada tres suicidios en el Ejército, al tiempo que el VA calcula 22 suicidios de veteranos por día, y un índice mayor de muertes por sobredosis accidental comparado con las cifras de todo el país.
Entre las conclusiones hechas por HRW, una es sobre la necesidad de aumentar la disponibilidad de la naloxona, fármaco que únicamente se vende bajo prescripción médica y que ayuda a combatir la dependencia a los opiáceos.
Éste medicamento, si bien se espera que esté disponible en todos los hospitales del VA a finales de 2014, se debe lograr que todos los veteranos tengan acceso a ella, sin importar donde se les proporcione el tratamiento, pues como algunos afectados declararon a HRW, sin ellos no podrían vivir con dignidad.
“Sólo uno de cada tres pacientes en el VA que necesitan metadona o buprenorfina la está recibiendo”, aseveró la investigadora principal de salud para HRW, y autora del informe, Megan McLemore, quien además informó que encontraron la falta de acceso al tratamiento más efectivo en 38 mil pacientes del VA.
Es por ello, que en este contexto y bajo el derecho internacional de los derechos humanos, HRW insta al gobierno estadunidense a cumplir con su obligación de “aplicar normas eficaces, las mejores prácticas y modelos basados en la evidencia para prevenir la enfermedad, tratarlas y proteger el derecho a la salud”, ya que como refiere la autora del informe, todo el mundo tiene derecho a medicamentos eficientes que coadyuven a la prevención de la sobredosis de las drogas y la drogodependencia.


