(04 de julio, 2014).- A una semana de que el líder de la Cámara de Representantes, John Boehner, le informara al presidente de los EE.UU., Barack Obama, que este año no se aprobaría la reforma migratoria pendiente desde hace un año, éste último ha decidido pasarla por decreto.
A un año de su estancamiento y sin ninguna posibilidad de acuerdo con el ala más radical del Partido Republicano, durante el pasado lunes 30 de junio, Obama anunció que no esperaría más la disponibilidad de los representantes en la Cámara y pasaría por el mecanismo de decreto dicha reforma.
Esta reforma, que había sido reescrita por los representantes, pasará a formar parte de un conjunto de medidas ejecutivas que, según la perspectiva gubernamental, beneficiará y resolverá el problema de la migración.
La primera medida consiste en la asignación de mayor poder al secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, y al Fiscal General, Eric Holder, para que refuercen la frontera con México y evitar el ingreso de más migrantes, también tendrían hasta el verano para proponer nuevas medidas. Otra de las iniciativas que pretende con el decreto presidencial, es instar en la búsqueda de una solución pacífica para los aproximadamente 11 millones de inmigrantes que ya se encuentran en territorio estadounidense.
Aunque la ley fue aprobada en 2013 por 68 senadores, sin embargo no fue aprobada en la Cámara de Representantes, donde ni siquiera fue votada por negativa de John Boehner. Siendo su segunda principal iniciativa, después de la reforma sanitaria, Obama se pone en confrontación con la Cámara por su disposición presidencial. Ya ha causado revuelo entre los Representantes, quienes ya lo han acusado de utilizar este instrumento presidencial para acaparar mayores poderes.
Ante la llegada de miles de indocumentados, la oposición ha denunciado al medida de Obama como atractiva y atrayente de miles más, dadas las promesas de regularización y acceso a la ciudadanía, por lo que se han negado a votar a favor.
La negativa de aprobación de la ley significa una derrota para Obama, quien ha dejado de influir favorablemente y se ha contrapuesto a los legisladores. Sin embargo, aunque la situación parece difícil para que los demócratas ganen las siguientes elecciones, es probable que los indocumentados rechacen a los republicanos.


