(14 de julio, 2014).- Felipe Calderón Hinojosa estaba por ceder la silla presidencial a Enrique Peña Nieto en 2012, ante un clima de tensión y descontento generalizado por los resultados electorales, aunado a la fallida “guerra contra el narco” del panista.
Fue en ese lapso cuando el subdirector de la Coordinación de Servicios Marinos de Petróleos Mexicanos (Pemex), Mario Ávila Lizárraga, estructuró todo un plan para que la ahora tan sonada empresa Oceanografía, recibiera un contrato millonario, pero de manera oculta a los ojos de las instancias encargadas del control y la regulación de la paraestatal, provocando así, darle liquidez a la compañía.
El “proyecto” de Ávila Lizárraga, avalado por Carlos Morales Gil, quien en ese tiempo se desempeñaba como director de Pemex Exploración y Producción (PEP), consistió en salvar a Amado Yáñez Osuna –dueño de Oceanografía– de una deuda que lo tenía al borde del abismo. Se trata del crédito utilizado para comprar el buque OSA Goliath.
De esta manera, los 100 millones de dólares que Yáñez Osuna debía pagar en enero del 2013, eran solventados con dinero de Pemex, según el audio publicado por Eje Central, donde se escucha una llamada telefónica entre Yáñez Osuna y su socio Oliver Fernández, propietario de Grupo Aknuum.
“Me dijo: ‘te vamos a dar un contrato ahorita de un año, te lo puedo ampliar a un año más o a dos años ya pasando el cambio de sexenio; en enero o febrero podemos hacer el movimiento pa’ cambiarlo y a dos años más, porque está lo del presupuesto’, pero se tienen que quedar estos güeyes, si no están estos güeyes no va a haber manera”, le dice Yáñez Osuna a Fernández.
El mismo propietario de Oceanografía confirmó que la grabación era real y que se trataba de su voz, aunque alegando que aquella operación no había contado con ningún elemento de ilegalidad.
Los nombres de Ávila Lizárraga y Morales Gil salen a flote en la grabación, cuando Yáñez Osuna le explica a Fernández que son ellos quienes han diseñado el mecanismo para beneficiar a su empresa.
Posteriormente, al tomar posesión como director de Pemex, Emilio Lozoya despediría a Ávila Lizárraga; mientras que Morales Gil renunciaría hasta el 7 de febrero del presente año, apenas tres días antes de que se ventilara el fraude de Oceanografía.


