(15 de julio, 2014).- ¿Cómo evalúa la política económica en los primeros 18 meses del nuevo gobierno federal?, fue la pregunta realizada a los directivos de las empresas más importantes de México, con el objetivo de evaluar el desempeño de Enrique Peña Nieto, por parte del índice Pulso Expansión 500.
El 39 por ciento de los encuestados consideró “malo” el trabajo del priista hasta el momento, mientras que el 24 por ciento lo evaluó como “muy malo”. El 27 por ciento de los empresarios consultados catalogó la labor de Peña Nieto como “regular”, y sólo el 10 por ciento dijo “bien” en su calificación, de modo que no hubo nadie que indicara “muy bien” en la encuesta.
Luego de que el pasado mes de abril se calculara un crecimiento económico de 3 por ciento, Videgaray negara un proceso de recesión en mayo, y en junio el Banco Mundial volviera a reducir su pronóstico sobre la economía mexicana a 2.3 por ciento, resulta evidente la desconfianza que, una vez más, reprueba a Peña Nieto.
Entre la razones de este fracaso económico destaca el incremento de impuestos, producto de la reforma hacendaria, al igual que la correlación casi dependiente con EE.UU., país que al presentar una desaceleración en su Producto Interno Bruto (PIB) terminó afectando también a México.
Lo anterior, de cierta forma comprueba la urgencia por diversificar las exportaciones para fortalecer el mercado interno e impulsar la economía nacional, decisiones ante las que el Ejecutivo parece ir en contra, pues el carácter neoliberal de sus ‘reformas estructurales’ se ha visto enfocado en beneficiar a las empresas extranjeras, por encima de las necesidades de los mexicanos.
Incluso algunos representantes de la derecha o quienes se habían mostrado entusiastas y a favor de dichas reformas, ya han sido decepcionados: “El año pasado hablábamos de las buenas perspectivas que presentaba el país, con un proceso reformista en marcha y con sólidos fundamentos macroeconómicos, pero, los resultados han sido decepcionantes”, expresó Vicente Rodero, director general del grupo financiero BBVA Bancomer en mayo pasado.
De igual forma, Peña Nieto ha sido cuestionado con relación al tema de derechos humanos en México, abordando principalmente la situación de los migrantes, los desaparecidos y los feminicidios.
Se trata de un descontento generalizado en contra del representante del ‘nuevo PRI’ que no se había visto desde hace décadas, o incluso en el último siglo, según han considerado algunos expertos.





