(21 de julio, 2014).- Luego del intercambio de acusaciones con el gobierno del estado sobre la necropsia y una presunta dilación en la entrega, el pasado domingo 20 de julio, a las 21:00 horas les fue entregado a los familiares el cuerpo del niño José Alberto Tehuatlie Tamayo, declarado con muerte cerebral después de haber sido herido por un disparo de bala de goma en la cabeza durante el enfrentamiento entre pobladores de la comunidad San Bernardino Chalchihuapan y la Policía de Puebla.
Acompañados por la diputada federal perredista Roxana Luna Porquillo y un equipo de abogados, los familiares informaron que no se les entregó el parte médico del niño y no se les comunicó quién autorizó la desconexión, luego de que el sábado 19 de julio se le diagnosticara la muerte cerebral.
Por otro lado, el gobierno de Rafael Moreno Valle comunicó en un pequeño reporte que sí entregó el cuerpo de José Luis Alberto, quien, según el comunicado, había muerto de un paro respiratorio.
Este comunicado fue enviado alrededor de las 18:00 horas del domingo, cuando la madre del niño, Elia Tamayo Montes, aún no estaba en el edificio del Servicio Médico Forense (Semefo) y que, aunque solicitó estar presente durante la necropsia, fue la última en enterarse de la intervención. Un día antes a la entrega del cuerpo, Elia Tamayo había presentado un amparo por derecho a la vida, solicitando que su hijo no fuera desconectado del respirador artificial que lo había mantenido con vida en el Hospital General del Sur.
La diputada Luna Porquillo denunció que el gobierno del estado de Puebla se negaba a entregar el cuerpo a sus familiares; los abogados, por otra parte, no descartaron la intención por parte del gobierno de cambiar el dictamen de la necropsia para deslindar a las autoridades y negar que la muerte del menor se debió al impacto de bala en la cabeza.
La madre del menor demandó justicia y responsabilizó al gobernador Moreno Valle de la muerte de su hijo de 13 años, al mismo tiempo que le exigía dejar de “torturar” a su pueblo.
Facundo Rosas Roas, secretario de Seguridad Pública de Puebla y quien fuera secretario de Seguridad Pública Federal en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa –responsable del desalojo policiaco de estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa en el estado de Guerrero y donde murieron dos estudiantes–, dijo que el cuerpo del menor estaba a disposición de los familiares desde las 15:00 horas, luego de que se le practicara la necropsia reglamentaría, con la presencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El sábado 19 de julio, por la mañana, el gobierno estatal intentó deslindarse de la muerte del menor presentando el oficio SSP/06/09368/2014 de la Secretaría de la Defensa Nacional, según el cual, el gobierno de Moreno Valle no había adquirido balas de goma desde que inició su periodo gubernamental.
El neurólogo, Luis Felipe Loria Rosado, enviado por el Senado de la República a revisar a José Alberto Tehuatlie el mismo sábado, descartó que la herida del menor haya sido ocasionada por un cohetón, como acusó el gobierno morenovallista, indicando que no había huella de quemada en el rededor de la cicatriz. El médico intervino luego que la Secretaría de Salud estatal había confirmado la muerte cerebral del menor.


