(7 de octubre, 2014).- Tras 11 días de fuertes protestas por parte de los ciudadanos de Hong Kong, las manifestaciones, si bien un poco reducidas en comparación con los primeros días, se mantienen con el mismo ímpetu en su búsqueda por que el gobierno de China aplique una reforma electoral que les permita votar democráticamente por el mandatario que ellos elijan.
El problema actual en Hong Kong –ex colonia británica— radica en que el sistema electoral limita la elección de los candidatos a lo decidido por un comité con una clara tendencia a favor del gobierno chino, por lo que para los comicios de 2017, se determinó que los ciudadanos tendrán un voto favorable para el líder de su elección, por primera vez en la historia.
Desde que se quitaran el yugo británico y volvieran a la protección de Beijing en 1997, los hongkoneses se han beneficiado de una supuesta autonomía política, debido al sistema conocido como un país de dos sistemas.
En aquel entonces, los funcionarios chinos prometieron que el director ejecutivo de Hong Kong, es decir, la máxima autoridad en la región administrativa, sería seleccionado de manera democrática para las elecciones de 2017, aunque por los hechos recientes no parece que las autoridades pretendan cumplirlo.
Por ello, las masivas protestas en la isla así como en Kowloon buscan fungir como una especie de presión social sobre el gobierno para que cumpla sus peticiones, para lo cual han interrumpido las actividades del que es considerado uno de los principales centros financieros de Asia y el mundo.
Uno de los aspectos más cuestionados de la manifestación –que también busca la renuncia del actual mandatario Leung Cheung Yin— es que a pesar de su carácter pacifista, de respeto a las autoridades e incluso con el medio ambiente al recoger los desechos producidos, la policía se ha encargado de reprimir la protestas con gas pimienta y otros gases lacrimógenos, acciones que detonaron enfrentamientos violentos.
Tan severas han sido las acciones de las fuerzas de seguridad –incluso apoyadas por partidarios del gobierno— que algunos manifestantes han optado por desocupar los espacios tomados y alejarse de las protestas.
Fotos: Al Jazeera.
















