(29 de enero del 2014).- A dos días de que el Tribunal Superior de la Federación del Distrito Federal (TSJDF) aceptará atraer el caso de la joven Yakiri Rubí Rubio, acusada por el asesinato de su presunto violador, la abogada responsable del caso, Ana Katiria Suárez, confirmó los antecedentes penales que el hoy occiso, Miguel Ángel Rodríguez Anaya, tenía antes de morir.
“Si, en efecto, el occiso tenía en vida 4 ingresos al Reclusorio Norte y diez averiguaciones previas por delitos con violencia, portación de armas, robo agravado y demás. Respecto a Luis Omar estamos en espera de que nos confirmen los antecedentes. Los de Miguel Ángel ya están corroborados y en este momento ya obran en la averiguación previa.
“Este un dato cien por ciento corroborado”, afirmó en entrevista para Revolución TRESPUNTOCERO.
Sobre este parámetro y la revisión del expediente atraída por la Quinta sala penal para amparar a la joven del delito de “homicidio calificado”, señaló la penalista, podría deshacerse la sentencia que le dictó el Juzgado 68 penal en su contra el pasa 17 de diciembre por su supuesta responsabilidad directa en la muerte del hombre de 37 años.
Además, en el momento en que ocurrieron los hecho, ya estando en la agencia del Ministero Público número 50, al comparecer Yakiri, lo hizo en calidad de “probable responsable” y no como “víctima” ante la acusación de Luis Omar Ramírez, hermano del hoy fallecido “agresor”, quien además negó haber estado en el momento en que ocurrieron los hechos al interior de un hotel.
Desde ahí, expuso Suárez, la actuación de las autoridades han sido opacas y a menudo han estado mal planteadas, pues ella no recibió ningún tipo de asesoría jurídica, tampoco le fue informada su condición legal y estuvo incomunicada por más de diez horas. De éstas, había que añadir el no creer en su declaración y la pérdida de pruebas en que después incurrió la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (TSJDF).
‒¿Qué otros puntos obscuros ha tenido el caso?
‒El momento más tenso y que generan más suspicacias, es que Luis Omar no vuelvió a aparecer hasta que hacen la imputación en la Agencia 50. También se generan otros vacíos: cómo llega su hermano lesionado a casa, la ubicación de la motocicleta respecto a la entrada del condominio, etcétera. Quizá la que más levanta sospecha es la relación que mantenía con el recepcionista del hotel en donde ocurrieron los hechos.
“Con el recepcionista es con quien si ya podemos afirmar que sí tenía una relación o por lo menos se conocían. Esta contradicción se da luego de que, en su primera declaración, negó haber conocido a Miguel Ángel y para mantener el anonimato se registró como Pedro Ojeda. Después, en una segunda declaración, dice que sí lo vio, al menos unas diez veces, ya que era cliente asiduo.
“Al mismo tiempo, Miguel Ángel nunca trató de pedir ayuda una vez que fue herido con el arma blanca que le quitó la vida. Lo mismo pasó con la Procuraduría que se encontraba a tan sólo tres calles de su casa. No, él sale huyendo y esa es una conducta que meramente es de un delincuente. ‘Salgo huyendo y no puedo pedir ayuda porque hice más de lo que puedo decir…’”
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Al punto de las nueve y media de la mañana del lunes, familiares, amigos y defensores de Yakiri, se reunieron a las afueras de las instalaciones del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), con la esperanza de que sea impugnado el auto de formal prisión dictado el 17 de diciembre pasado por el delito de homicidio calificado.
Ella fue traslada desde su encierro en el sur de la ciudad, para ser llevada a las instalaciones del TSJDF donde comparece para presentar pruebas de su inocencia.
El padre de la joven, José Luis Rubio, dijo mantener esperanza de que la magistrada, Celia Marín Zasaki, ponente de la Quinta Sala, la juzgue con “con perspectiva de género” y escuche, en voz de la inculpada, el motivo que la llevó a defenderse de su agresor Miguel Ángel Rodríguez: “la va escuchar para que le cuente su verdad y ella va a resolver la apelación”, afirmó.
Ella, por tratarse de un caso que tiene enteramente relación con un crimen sexual, será la única encargada de revisar el expediente y proceder a determinar sí en efecto hubieron irregularidades en su caso o por el contrario, la acusación prosigue.
Cabe resaltar que otros abogados y defensores de derechos humanos, señalan que es la primera vez que se da el caso de un examen con base a una “perspectiva de género”. Por lo que la importancia derivada de este giro, asentaría un “precedente histórico” en la forma en la que se imparte justicia en el país.
“Es poco común que la sala haya optado por optar por que sea una sola magistrada, quien haya tomado el caso y sólo ella intervenga. Ésta se compone por tres magistrados, por mayoría de votos o por unanimidad resuelven los asuntos. En este caso en particular se acordó que se resolvería de manera unilateral por parte de la magistrada Marín”, finalizó la abogada.


