La dirigencia del Partido Acción Nacional (PAN) acudieron a Washington D.C. para solicitar la intervención de la Comisión Interamerciana de Derechos Humanas (CIDH) tras lo que denominaron un “operativo desproporcionado” por parte del gobierno mexicano durante la marcha del 15 de noviembre, autodenominada como “Marcha de la Generación Z“.
Sin embargo, a la conferencia de prensa que ofrecieron sólo asistió un reportero del Periódico Reforma, medio que a su vez ha sido señalado por la presidenta como una herramienta propagandística del conservadurismo. En consecuencia, algunos usuarios en redes sociales, “le hablaron a las sillas”.
Estamos en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington, D.C., para dar cuenta de la represión y la brutalidad policiaca, las detenciones arbitrarias y las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el #15N, así como de los vínculos del Bloque Negro con… pic.twitter.com/fKcwc8Ojz9
— Acción Nacional (@AccionNacional) November 26, 2025
Durante su mañanera de este mismo día, la Presidenta criticó que el partido albiazul estuviera pidiendo intervencionismo en el país y recordó que es justamente este tipo de comportamiento lo que los aleja del pueblo y los exhibe de cuerpo entero.
“¿Qué mexicana o mexicano va a denunciar a otro país, a Washington, en particular? Además, un invento de cómo se dieron las cosas”, enfatizó.
La mandataria reafirmó que su gobierno seguirá investigando la violencia registrada durante la marcha del 15 de noviembre, y reiteró que los ataques a policías fueron obra de “caras conocidas” de la oposición y personas mayores, mientras que la actuación de la SSC fue correcta y en defensa de la ciudadanía.
La denuncia panista, según Sheinbaum, no tiene sustento y sólo busca desestabilizar con señalamientos falsos desde el extranjero.
Panistas afirman que la intervención es necesaria
De acuerdo con los planteamientos presentados ante la CIDH, Acción Nacional sostiene que durante aquella movilización se registraron actos de violencia cometidos presuntamente por agentes estatales o por grupos que —según el PAN— actuaron con tolerancia oficial.
Los panistas argumentan que estos hechos constituyen violaciones al derecho a la protesta, al uso legítimo del espacio público y a la integridad física de las personas manifestantes.
Los panistas afirmaron que la intervención de la CIDH es necesaria para preservar estándares democráticos y prevenir que casos como el del 15-N se repitan.
La CIDH no ha emitido una postura pública inmediata sobre la solicitud, y cualquier avance dependerá de la revisión preliminar del expediente y de la disponibilidad de agenda para una eventual visita al país.

