(11 de junio, 2014).- Faltando poco más de 24 horas para el inicio de la Copa del Mundo de la FIFA, en Brasil, la policía del Estado inició una serie de detenciones en contra de manifestantes que se oponen al gasto desmedido del Estado brasileño en la Copa Mundial, dejando de lado las políticas públicas brasileñas.
Fue la mañana de este miércoles 11 de junio, cuando seis activistas fueron detenidos dentro de sus hogares, sus bienes –computadoras, celulares y otros equipos tecnológicos- fueron confiscados mientras éstos fueron trasladados e interrogados en la Delegación de Represión contra Crímenes Informáticos (DRCI), en la “Cidade da Polícia” [Ciudad de la Policía], cerca de la favela de Jacarezinho.
Entre los militantes detenidos se encuentran Elisa Quadros, conocida como Sininho, la abogada Eloísa Samy y el camarógrafo Thiago Ramos. El día de hoy, cabe señalar, Sininho iba a atestiguar en contra del Mayor Pinto de la policía militar del estado de Río de Janeiro.
En la última semana, en Goiânia, órdenes de búsqueda y aprehensión ya habían sido utilizadas como forma de intimidación para desalentar y cercenar el derecho a la manifestación, acusaron miembros de distintas organizaciones sociales y comunicacionales el día de hoy, además de indicar que el Estado brasileño ha implementado una táctica de coerción dirigida a ciudadanos que pretenden protestar contra el mega evento de la FIFA.
Y es que dos semanas atrás, el secretario de Seguridad Pública de São Paulo, Fernando Grella. Anunció la posibilidad de arrestar protestantes.
Los activistas arrestados ya cuentan con abogados acompañando su proceso, sin embargo activistas han denunciado que se esperan más detenciones luego de que el activista conocido como Game Over no se encontrara en su casa al momento de tratar de ser detenido por la policía, razón por la cual su esposa, Anne Josephine fue detenida por los agentes.
Felipe Altenfelder, miembro de la red comunicacional local NINJA, señaló que “en un contexto en que movimientos están dispuestos a ampliar las posibilidades de nuestra democracia, el gobierno se inclina ante los intereses corporativos que se benefician de la Copa del Mundo y sólo promueven situaciones que evocan los recuerdos más oscuros de la época en que vivimos bajo una dictadura”.
Cabe señalar que los sucesos se dan tras el anuncio la noche de este martes de la presidenta Dilma Rousseff, aclarando que Brasil es “un país que había pasado hace pocas décadas por una dictadura y que ahora tiene una democracia joven, dinámica y pujante. Disfrutamos de la más absoluta libertad y convivimos con manifestaciones populares y reivindicaciones que siempre nos ayudan a mejorar un poco más.”


