(30 de octubre, 2013).- El regreso del gobernado Fausto Vallejo Figueroa al frente del Ejecutivo en Michoacán “tiene que ver con el cumplimiento de pactos con crimen organizado”, denunció categóricamente la senadora del Partido Acción Nacional (PAN) Luisa María Calderón Hinojosa.
En entrevista con la periodista Carmen Aristegui, la ex candidata a la gubernatura en Michoacán señaló además que el regreso apresurado de Vallejo Figueroa, luego de su trasplante de riñón, también se relaciona de manera directa con “sus hijos incomodos” y la relación de uno de esos (Rodrigo Vallejo Mora) con la delincuencia organizada.
Al ahondar en el tema, la también hermana del ex presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa explicó que en Michoacán “hubo pactos” entre el crimen organizado y los candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), incluido Vallejo Figueroa, para que ganaran las campañas electorales.
Como respuesta, el mandatario estatal respondió en entrevista con Alejandro Cacho que analizará interponer una denuncia en contra de la senadora por las acusaciones en las que aseguró que sus hijos tienen nexos con el crimen organizado.
“Mi hijo, el que ella señale, lo voy a conminar para que establezca una demanda, no se valen este tipo de golpes bajos (…) si tiene datos los debe de aportar en el juicio que se va a entablar”, expresó el gobernante.
Mientras que aseguró que las declaraciones en su contra se deben a que Luisa María Calderón no perdona “que les haya ganado la gubernatura”; de manera que atajó “es una mujer miserable (…) porque yo estoy enfermo del cuerpo pero esta señora está enferma del alma”.
No obstante, aunque en Michoacán aún no se han dado a conocer evidencias claras, la versión de Rodrigo Vallejo y sus supuestos vínculos con el crimen organizado son bien conocidas, incluso, se le relaciona con el cobro indebido de cuotas a empresarios y su dudosa intromisión en el área administrativa del gobierno estatal.
De la misma manera que lo hiciera este miércoles Calderón Hinojosa, una columna de opinión de un periódico de circulación nacional, advertía que el rápido regreso de Fausto Vallejo a la gubernatura tras seis meses de convalecencia obedecían a la amenaza que enfrentaba Rodrigo Vallejo con la justicia por actividades ilícitas.

