(12 de agosto, 2014).- La mayoría de las personas tiene una fuerte afición por alimentos que luego de consumirlos les hace sentir un poco mal, ya sea porque están llenos de grasa, de azúcar, son altamente procesados o contienen aditivos y conservadores.
Según un estudio publicado en la revista Psicología y Salud, realizado por investigadores de la Universidad de Utrecht, Holanda, las mujeres que hacen dieta experimentan más culpa al comer que las mujeres que no la hacen.
Encontraron que el privarse de comer no está asociado con la ingesta de alimentos sino con un aumento de los niveles de culpa después de comer.
Mucha gente ama el chocolate y se siente bien después de comerlo. Un estudio observó cómo se sentían las personas después de comer cantidades de 40 y 80 gramos. La investigación mostró que los hombres son más felices después de comer la cantidad más grande, mientras que las mujeres reportaron más culpa después de comer la misma. El estudio concluyó que la culpa puede ser reducida si se administran las porciones
La clave: Restringir los alimentos hace que los desees más, come de todo con moderación y tratando de reducir la parte dañina.


