El titular del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Martí Batres, explicó durante la Conferencia del Pueblo que estos espacios formarán parte del esquema de fortalecimiento de la atención primaria, cuyo objetivo es expandir la infraestructura institucional y facilitar el acceso a servicios médicos sin necesidad de acudir a hospitales. La ubicación en centros de trabajo busca evitar la saturación de áreas de urgencias, ya que muchas personas recurren a ellas ante la falta de puntos de atención cercanos.

Cada consultorios contará con una inversión de entre 300 mil y 600 mil pesos, y operarán bajo el prototipo establecido en la normatividad vigente y serán instalados en dependencias públicas mediante convenios para disponer de servicios básicos como luz, agua y accesos. Cada unidad contará con un médico o médica y una persona de enfermería, además de un abasto esencial que incluirá analgésicos, antibióticos de primera línea y medicamentos para hipertensión, diabetes y colesterol.

Como parte del arranque del programa, el ISSSTE inauguró un consultorio en la sala Ollin Yolitztli, al sur de la Ciudad de México. Este espacio, de 70 metros cuadrados, integra cuatro módulos —consultorio, sala de espera, oficina y sanitarios— y está destinado a atender a la derechohabiencia del centro cultural, sus escuelas de arte y las orquestas que ahí laboran, además de brindar servicio al público derechohabiente en general.

La institución precisó que esta unidad cumple con el equipamiento indicado por la norma en materia de salud, entre ellos mesa de exploración, negatoscopio de diagnóstico, lámpara de examinación, báscula, gabinete para medicamentos e inmobiliario general, con el propósito de garantizar atención segura y de calidad.

En paralelo, el ISSSTE confirmó que ya comenzó la construcción de tres consultorios en Michoacán, como parte del despliegue inicial de esta estrategia nacional.


