Por: Natalia Antezana Bosques
Tw: @Natalia3_0
Según Amnistía Internacional, en el mundo, cada minuto muere una persona por arma de fuego, mientras que la producción de balas alcanza para matar dos veces a la población mundial. Se estima, existen 875 millones de armas de fuego. Las principales víctimas: niños, niñas, mujeres y jóvenes.
Al año 2010, se perdieron, al menos, 250 mil vidas en conflictos armados; 300 mil homicidios se realizaron a través de este medio y el 60 por ciento de casos de violaciones a los derechos humanos que ha documentado Amnistía Internacional están perpetrados con armas de fuego: desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, violaciones a mujeres, tortura, violencia sexual, ataques a comunidades indígenas, ataques a periodistas, represión a manifestaciones, etc.
Las armas se relacionan directamente con las violaciones a los derechos humanos, las cuales se producen en contextos de conflictos como guerras, levantamientos armados, o en aquellos donde “oficialmente”, no los hay, como es el caso de México.
Más allá de estos escenarios, las armas de fuego juegan un papel fundamental, como en la violencia sexual contra las mujeres, que en, en su mayoría, se llevan a cabo a punta de pistola.
En México, además de ser víctimas violentadas por este medio, sufren nulo acceso a la justicia, discriminación, violencia, impunidad.
En muchos casos, las víctimas no son quienes reciben directamente el ataque, sino los civiles, familias enteras, la comunidad.
En el mundo se han registrado 40 millones de desplazados a consecuencia de conflictos donde hay armas de por medio.
Accidentalmente o de forma intencional, a diario, un niño fallece por un arma. Entre 2006 y 2010, 561 infantes, menores de 12 años, murieron heridos por este medio, según datos de los Reportes Uniformes de Delitos.
Cifras señalan que, en 2006, 120 niños murieron por una arma de fuego; 115 en 2007; 116 en 2008; 114 en 2009 y 96 en 2010. Sin embargo, este conteo no considera las muertes accidentales.
Cabe señalar, que al año 2010, el 80 por ciento de las armas utilizadas por el crimen organizado proviene de Estados Unidos. Es decir, que de las 75 mil confiscadas en un periodo de tres años, 60 mil provienen del país vecino del norte, según el estudio titulado U.S. Firearms Trafficking to México: New Data and Insights Illuminate Key Trenes and Challenges.



