San Miguel de Allende, conocido por su tranquilidad turística, fue escenario de un fuerte operativo de seguridad. Las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), en coordinación con la Guardia Nacional y la Fiscalía de Guanajuato, aseguraron un inmueble en la comunidad de Los Tovares, donde se escondía un auténtico arsenal acompañado de vehículos con reporte de robo y equipo táctico de uso exclusivo para operaciones criminales.
El hallazgo dentro del inmueble
Durante la revisión se localizaron tres camionetas pick-up, entre ellas una con reporte de robo vigente, otra con placas de Texas y una Toyota Tacoma. También se aseguraron dos motocicletas —una Honda y una Italika sin placas—, utilizadas presuntamente para movilidad rápida en actividades ilícitas.
Pero el golpe más contundente fue el arsenal:
- Un fusil y un arma larga, acompañados de su cargador.
- Ocho chalecos tácticos y cinco cascos tácticos, similares a los que usan cuerpos militares.
- Tres chalecos balísticos y tres cascos balísticos para protección.
- Una bolsa con artefactos ponchallantas lista para bloquear carreteras.
- Incluso una gorra con insignias que podría vincularse con un grupo delictivo.
Todo este material fue puesto a disposición de la autoridad competente, que continuará con las investigaciones para determinar a qué organización pertenecía el inmueble y cuál era el objetivo de mantener semejante arsenal en la zona.
Coordinación de fuerzas
El cateo se realizó gracias a un despliegue conjunto de la FSPE, la Guardia Nacional y la Fiscalía de Guanajuato. La operación en Los Tovares no solo sacudió a los habitantes de la zona, sino que expuso la magnitud del equipo utilizado por grupos criminales en la región.
La investigación sigue
Aunque no se reportaron personas detenidas durante el aseguramiento, las autoridades mantienen abiertas las indagatorias para identificar a los responsables del inmueble y las conexiones con otros delitos de alto impacto.
El hallazgo confirma la presencia de armamento, vehículos y equipo táctico de uso criminal en una de las ciudades más visitadas del país, un recordatorio de que la violencia organizada también acecha en destinos turísticos de renombre.

