Sergio Castro Bibriesca / @SergioBibriesca
A las 12 horas del 12 de diciembre de 2011, estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, Guerrero, organizaron un bloqueo en la salida de la autopista de Chilpancingo a Acapulco. Pedían una audiencia con el gobernador Ángel Aguirre y exigían la solución a un pliego petitorio. Entre aquellas demandas estaban: aumentar los 35 pesos diarios por estudiante que se asignaban cada día a sus tres comidas; pedían que se repararan los baños, los dormitorios y las instalaciones de la escuela –que tenían ocho años sin mantenimiento–; solicitaban que la matrícula anual de 140 alumnos de nuevo ingreso aumentara a 170 y requerían becas para los egresados. El resultado de esa manifestación fue: la ejecución extrajudicial de los estudiantes Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría, además de la tortura a Gerardo Torres Pérez.
Los policías ministeriales presos por esa ejecución en ese 2011 en Ayotzinapa, Rey David Cortés Flores e Ismael Matadama Salinas, fueron exonerados el año pasado. Estos dos policías fueron los únicos procesados por aquellas ejecuciones.
Este par de policías quedaron absueltos por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de los delitos de homicidio calificado en contra de los estudiantes normalistas; el Tribunal los absolvió “por falta de elementos para procesar”.
Cortés Flores y Matadama Salinas fueron encarcelados 16 meses, sin embargo, fueron liberados el 23 de abril del año pasado. Los policías fueron detenidos seis días después de aquel fatídico 12 de diciembre de 2011. El 27 de enero de 2012 fueron encerrados en la cárcel de Chilpancingo como presuntos responsables del asesinato de los dos estudiantes. Así, al día de hoy, no existen culpables por los delitos cometidos a los normalistas.
Sistemáticamente policía dispara contra estudiantes
El 10 de noviembre de 2012, estudiantes de Ayotzinapa denunciaron una detención arbitraria realizada por miembros de la Policía Federal en las inmediaciones de la ciudad de Chilpancingo. Los estudiantes realizaban un boteo para una actividad conmemorativa que realizan cada 14 de noviembre. Durante ese boteo, denunciaron que fueron interceptados por la policía, y que realizó disparos preventivos. Detuvo a cinco normalistas en ese momento.
Cuatro días después, los normalistas acompañaban a diferentes organizaciones sociales en una movilización (14 de noviembre). Los estudiantes fueron interceptados por hombres encapuchados vestidos de civil “que hicieron disparos” para obligarlos a detener el vehículo, documentó el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan. Los encapuchados se metieron al autobús a amenazarlos.
Casi tres años, el pasado 26 de septiembre de 2014, estudiantes de la Normal Rural habían llegado a Iguala la tarde del viernes para botear (colectar fondos económicos ). Para regresar a su escuela, los estudiantes habrían tomado tres autobuses, lo que provocó que la policía no intentara ni arrestar ni detener a los estudiantes sino reprimirlos a tiros. El resultado: Daniel Solís Gallardo, Julio César Mondragón y Aldo Gutiérrez Solan estudiantes de la Normal asesinados.


