(24 de julio del 2014).- Pese al impresionante dispositivo para desmantelar el orfanato La Gran Familia, en Zamora, Michoacán, por el presunto maltrato a los infantes por parte de “Mama Rosa”, en Baja California Norte, de acuerdo a un reportaje publicado por el semanario Zeta, en los orfanatos estatales abunda el abandono, la violencia y el abuso sexual hacia los menores tutelados por parte del Estado mexicano.
Y es que, mientras la esposa del gobernador panista Kiko Vega, Brenda Ruacho, por un lado dedica esfuerzos para gestionar el millonario hospital por Televisa, por el otro, mantiene en pésimas condiciones los albergues gestionados por el DIF local.
De hecho, no existe una casa hogar para menores de edad en Baja California, que sea sostenida con recursos enteramente del DIF, y lo que en todo caso hace la dependencia, es dirigir a los pequeños a asociaciones civiles sin regulación, muchas veces, incluso fuera del municipio donde residen los infantes.
Tal es el caso de un menor, entrevistado por Isaí Lara Bermúdez, que fue ingresado en un centro de rehabilitación para adictos, luego de que éste escapara de un orfanato. El menor ingresado en un centro para drogadictos, narra para ZETA que durante su estancia, cuatro hombres abusaron sexualmente de otro menor de 13 años, ingresado de igual forma, quien dio aviso a los directivos del lugar. Este caso fue uno de los reclamos hechos por el diputado Juan Manuel Molina en la comparecencia del DIF ante el Congreso del Estado, hace más de un mes.
Otros casos levantados por el reportaje publicado, “a un menor le fue detectado un tumor cerebral. Los directivos consiguieron patrocinios y aportaron recursos. Lo que necesitaban del DIF era la firma para tramitar el pasaporte e intervenirlo urgentemente.” La autorización nunca llegó y, en cambio, el menor perdió el ojo.
Orfanatos, el chantaje
En el año 2011, el congreso estatal, por encargo de todos los priistas de Baja California, firmaron un punto de acuerdo para investigar las deficiencias de todos los orfanatos bajacalifornianos. En dicho documento, se señaló la “omisión, desatención y falta de respuestas por parte de la autoridad responsable”, es decir, la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOE) y el DIF, por lo que la pasada legislatura, gestionó 4 millones de pesos que no alcanzó para evaluar los más de 200 orfelinatos.
Sin embargo, el presupuesto asignado, no alcanzó. Además, en ese punto de acuerdo, firmado por los ex diputados priistas días antes de aprobarse el presupuesto para 2013, se contemplaron también 500 pesos mensuales para cada menor en abandono para su manutención. El recurso nunca se destinó.
En cambio, siguieron las irregularidades.
Además del joven que perdió la vista por la desatención del DIF, en Puerta de Fe –una de las casas hogar más grande y más antiguo en Baja California– se denunció la complicidad del DIF frente a algunos maltratos denunciados. Ubicada en Ensenada, Puerta de Fe tiene 120 niños, la mayoría bajo la tutela del DIF. Dicha casa-hogar, se sostiene por donaciones estadounidenses y por iglesias cristianas.
Los directivos estiman que para cada menor, se necesitan aproximadamente 3 mil 800 pesos mensuales.
“ZETA se entrevistó con algunos jóvenes, quienes señalan ocasionales maltratos físicos y agresiones verbales de contenido sexual por parte de uno de sus cuidadores, Julián Arroyo González. Igual, acusan a la esposa del director, Eduarda Ocampo Mena, de maltrato verbal, humillaciones y ‘cachetadas’”, sostiene el reportaje publicado.
Pero además de las humillaciones, prospera la explotación laboral. Por ejemplo: a los niños y jóvenes los obligan a ir a “quemar basura al cerro a las tres de la mañana”, y “picar piedra” para la construcción de una casa, supuestamente para un hijo del director.


