(17 de julio, 2014).- Con la intención de establecer políticas públicas con perspectiva de libertad y respeto de los derechos humanos en cuanto a la prevención, tratamiento y rehabilitación de quienes son adictos a la marihuana en el estado de Jalisco, el legislador local del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Enrique Velázquez González, presentó la iniciativa para una Ley de Atención Integral para el Consumo de la Cannabis.
La propuesta de Velázquez González consiste en aumentar a 30 gramos lo permitido para el consumo, cuando actualmente el máximo es de cinco. De esta manera, quedaría despenalizado que cualquier individuo porte esa cantidad de marihuana.
Se trata de una forma para impedir que quienes no están vinculados con el narcomenudeo pero consumen cannabis por decisión propia, puedan enfrentar su adicción “desde otra óptica y no desde prisión”, según expresó el perredista.
“Queremos que la portación con fines de consumo personal sea un problema tratado desde la educación y los centros de combate a la adicción, y no desde las cárceles y la criminalización; la regulación nos lleva a dimensionar el problema y a evitar los impactos nocivos como el consumo en menores”, detalló.
El legislador mencionó que ya se tiene planeada una consulta ciudadana en los 125 municipios que conforman Jalisco –para el mes de septiembre–, con la colaboración del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC).
De igual forma se ha planteado la creación del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones del estado de Jalisco.
“Será un organismo público descentralizado que se encargará de establecer las bases, lineamientos, objetivos, modalidades, métodos y estrategias que llevarán a cabo los establecimientos especializados en adicciones, que presten sus servicios en las materias de tratamiento y rehabilitación del consumo de sustancias psicoactivas”, aseguró Velázquez González.
Otro apartado de dicha ley, permitiría además, la autoproducción de la cannabis con fines medicinales, siempre y cuando las personas hayan acreditado padecer de alguna enfermedad terminal o crónico-degenerativa, mediante prescripción médica.
De esta manera contarán con el derecho a cultivar en su domicilio un máximo de cinco plantas de marihuana, para el tratamiento terapéutico de su enfermedad.
Con todo lo anterior, la propuesta de ley “antepone la salud, el bienestar y la recuperación del consumidor; además de que se ponen en marcha un conjunto de acciones sistemáticas para reducir los factores de riesgos y daños ocasionados por su uso, protegiendo sus derechos como ciudadano”, indicó el legislador perredista.


