La Ciudad de México delineó su plan integral rumbo al Mundial de la FIFA 2026, con el que la capital busca dejar de ser una simple espectadora para convertirse en protagonista del evento deportivo más importante del planeta. Durante la presentación realizada en Palacio Nacional, la gobernadora Clara Brugada destacó que la ciudad se prepara para recibir la justa mundialista bajo una visión “abierta, sin muros y profundamente humanista”, con intervenciones que abarcan movilidad, seguridad, espacio público y la modernización del entorno del estadio.

En su mensaje, Brugada subrayó que la capital será nuevamente sede del Mundial, recordando que México-Tenochtitlan ya ha albergado la inauguración en 1970 y 1986, además de haber recibido el Mundial femenil de 1971. Señaló que la pelota “vuelve a casa” en 2026, y que la ciudad aprovechará esta ocasión para acelerar la transformación urbana, con obras permanentes orientadas al bienestar de quienes habitan y visitan la metrópoli.

La mandataria expuso que la rehabilitación de barrios, pueblos y colonias cercanas al estadio será uno de los ejes principales, incluida la recuperación del pozo de agua del inmueble, que regresó a control de la ciudad. A ello se suma la expansión de rutas de electromovilidad como el trolebús Chapultepec–Universidad, el tren El Ajolote y la modernización del tren ligero Taxqueña–Xochimilco, así como nuevas líneas de autobuses eléctricos en el Centro Histórico.

También detalló que la iniciativa privada lleva a cabo la renovación del Estadio Ciudad de México, mientras el Gobierno capitalino remodela su puente de acceso y transforma la Calzada de Tlalpan con ciclovías, un parque elevado y la intervención de sus bajo puentes. Esta infraestructura se complementa con la actualización de rutas turísticas y los embarcaderos de Xochimilco, considerados parte esencial de la experiencia para visitantes.

En materia de seguridad, la gobernadora anunció la instalación de 30,000 nuevas cámaras que convertirán a la capital en la ciudad más videovigilada de América, junto con 3,500 patrullas recientemente adquiridas y 185,000 luminarias adicionales. El Centro Histórico también contará con 50 km de iluminación artística. Asimismo, se construyen y rehabilitan 500 canchas de fútbol —300 del gobierno capitalino y 200 de alcaldías— para acercar el espíritu mundialista a todas las comunidades.
Brugada afirmó que la ciudad recibirá el torneo con más de 600,000 m² de espacio público renovado, 10,000 viviendas sociales nuevas y la mayor red de bienestar del país. Además, anunció actividades gratuitas, como 30 festivales futboleros en diversas zonas, un evento masivo en el Zócalo con pantallas gigantes y dinámicas como la clase de fútbol “más grande del mundo” programada para el 22 de febrero, y la “ola chilanga” el 31 de mayo.

La presentación concluyó con la entrega del cartel oficial de cada ciudad para el Mundial, elaborado de manera artesanal por personas privadas de la libertad, junto con réplicas para los gobernadores invitados. Brugada reiteró que la capital trabaja para que el torneo se viva desde las periferias hasta el centro, con deporte, cultura y convivencia: “el próximo año, la pelota vuelve a casa”.



