En un momento crítico que pone a prueba la transparencia de la máxima casa de estudios, el Colegio de Directoras y Directores de Facultades y Escuelas de la UNAM manifestó su respaldo unánime al rector Leonardo Lomelí Vanegas. El pronunciamiento ocurre en medio de las investigaciones en curso sobre graves irregularidades detectadas en el examen de selección para el nivel licenciatura de este año, un escándalo que amenaza con manchar el mérito académico de miles de jóvenes.
Tras sostener una reunión de trabajo urgente, las y los titulares de las diversas entidades académicas respaldaron la creación de una Comisión Técnica de especialistas. Este grupo de expertos independientes tiene la encomienda de revisar minuciosamente el proceso de ingreso 2026, auditar el examen de admisión y proponer rutas de solución inmediatas para dar certidumbre a los aspirantes afectados.
El órgano colegiado fue contundente al señalar que la universidad pública debe blindar sus mecanismos de acceso frente a cualquier intento de corrupción o alteración del proceso.
“La Universidad debe estar del lado de quienes, con dedicación y esfuerzo, se prepararon para acceder a la educación superior”, señalaron los directivos universitarios en un comunicado conjunto.
Rigor e independencia para devolver la confianza pública
Para la comunidad de directores, resulta indispensable esclarecer los hechos hasta sus últimas consecuencias para fortalecer la confianza de la sociedad en la institución. En este sentido, destacaron los principios bajo los cuales operará la Comisión Técnica:
- Profesionalismo y rigor académico para evaluar la magnitud de las fallas detectadas.
- Plena independencia en sus deliberaciones para garantizar soluciones justas.
- Transparencia y legalidad como únicas vías para resarcir los daños a los jóvenes que concursaron de buena fe.
Defensa de la autonomía y la equidad social
Los directivos recordaron que la misión histórica de la UNAM es formar profesionistas e investigadores con una profunda responsabilidad social. Por ello, enfatizaron que la institución tiene la obligación ineludible de garantizar que todos sus procesos internos se conduzcan bajo esquemas de estricta equidad, excelencia y legalidad.
Al cerrar filas con la rectoría, el Colegio de Directores reiteró su compromiso inquebrantable con la autonomía universitaria y con la defensa de los valores democráticos que sustentan el prestigio de la educación pública en México, asegurando que no se permitirá que intereses ajenos o malas prácticas vulneren el derecho a una educación superior justa y transparente.









