(17 de octubre, 2015).- Luego de dar a conocer que 3 % de los niños mexicanos en situación de pobreza sufren de desnutrición, mientras que el 23.4 % de los pobres enfrenta carencia por acceso a la alimentación, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), recordó que el derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad está plasmado en el Artículo 4 de la Constitución, por lo cual llamó a reforzar las acciones de combate a la pobreza alimentaria, esto durante el Día Mundial de la Alimentación.
En un comunicado la CNDH publicó “la Comisión reitera su compromiso con la promoción y defensa del derecho humano a la alimentación, con miras a eliminar el hambre y la desnutrición, en favor del desarrollo integral de toda persona, en especial de las niñas, niños y adolescentes, así como de los grupos en situación de vulnerabilidad”.
Además mencionó que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, uno de los cuales plantea erradicar el hambre, lograr la seguridad alimentaria y mejorar la nutrición. También destacó que, a 70 años de la creación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), México se comprometió a proteger, respetar y facilitar a toda persona el disfrute del derecho a la alimentación.
Sobre el mismo tema y en el contexto de la misma conmemoración, el Senado de la República se pronunció por ampliar la protección social como la vía más rápida para ayudar a la población a combatir el hambre y la pobreza.
A nombre de la Cámara Alta, el Senador Roberto Gil Zuarth, presidente de la Mesa Directiva, comentó que el objetivo es hacer conciencia sobre el problema alimentario a nivel mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.
“Desde la Cámara de Senadores impulsaremos el diseño de políticas, programas y marcos legales adecuados que promuevan la seguridad alimentaria y la nutrición adecuada”, expresó el legislador, quien también hizo un llamado a las instancias gubernamentales a: Generar programas para concientizar a la sociedad en general sobre los problemas del hambre y la mala nutrición.
De acuerdo con un estudio sobre Seguridad Alimentaria en México, en México presenta un panorama de grandes contrastes. Si bien la oferta de energía alimentaria disponible en México sobrepasa los requerimientos para cubrir la demanda, las fuertes deficiencias en el acceso originan un panorama heterogéneo de grandes carencias que requiere de intervenciones focalizadas en ciertos grupos de población y en ciertas regiones, lo cual sigue sin hacerse.
Al deficiente acceso a los alimentos de grupos importantes, se suma la desnutrición crónica infantil aún por atender, al igual que la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad en niños, adolescentes y adultos.
La doble carga de la malnutrición impide el adecuado desarrollo físico e intelectual del individuo al mismo tiempo que aumenta el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, con grandes costos directos e indirectos para las familias y la sociedad.
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Salud Pública indican que más de la cuarta parte de los mexicanos tiene acceso deficiente a la alimentación.
Casi 1.5 millones de menores de cinco años, lo que significa un elevado 14 % de los preescolares mexicanos, presentan baja talla para la edad, indicador de desnutrición crónica. En población indígena la prevalencia es de más del doble con un 33.1 %.


