Ricardo Salinas Pliego quiso robar reflectores en el 215 aniversario de la Independencia. Mientras millones de mexicanas y mexicanos gritaban “¡Viva México!” en un Zócalo abarrotado, el magnate encendió las luces de su propia sala, adornada con una Virgen de Guadalupe, la bandera nacional y cámaras de producción. Bajo el lema “Vida, propiedad y libertad”, hace unos días, lanzó su “Movimiento Anticrimen y Anticorrupción”.
El resultado: un espectáculo más parecido a un set de telenovela que a un acto patriótico.
Sheinbaum lo señala: “Todo por no pagar impuestos”
En la Mañanera del Pueblo de este miércoles 17 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum no dejó pasar el tema. Con ironía, sostuvo que la supuesta candidatura presidencial de Salinas Pliego nace de una razón muy simple:
“No quiere pagar los miles de millones de impuestos que debe”.
Recordó que el empresario tiene en litigio más de 74 mil millones de pesos en impuestos atrasados, cifra que, según la mandataria, explica la alianza que ahora intenta tejer con sectores de la oposición.
“Ya pasaron de Claudio X. González a un nuevo exponente. Fíjense, todo por no pagar impuestos”, lanzó.
Además, Sheinbaum subrayó que, mientras la mayoría contribuye para sostener programas sociales, infraestructura y seguridad, algunos “no soportan” haber perdido privilegios desde 2018.
De Claudio X. a Salinas Pliego
La presidenta apuntó la “hipocresía” de un sector opositor que antes seguía el liderazgo de Claudio X. González, que ahora se alinea con Salinas Pliego. A esa foto se suman viejos aliados de Xóchitl Gálvez e intelectuales críticos del gobierno.
“Se victimizan”, dijo Sheinbaum, al mostrar que la ruta de “Mexicanos contra la Corrupción” parece haber encontrado un nuevo rostro. Y con sarcasmo agregó sobre el Grito del empresario:
“No le fue muy bien, por cierto, me platicaron”.
“Patriotismo” de lujo
El contraste entre el pueblo y el magnate fue evidente: millones de familias celebrando con orgullo en la plancha del Zócalo, mientras el dueño de TV Azteca armaba su fiesta de luces y cámaras. Su “movimiento ciudadano” quedó marcado como un acto privado, ostentoso y desconectado, frente a la realidad de un país donde la mayoría paga impuestos y carga con responsabilidades colectivas.
El “Grito VIP” de Salinas Pliego, más que un acto de independencia, terminó siendo un recordatorio de que para algunos, la patria cabe en un set de televisión… y se mide en millones que siguen sin llegar al fisco.


