El Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad desechar cinco dictámenes que pretendían modificar el uso de suelo en las alcaldías Cuauhtémoc y Coyoacán. La decisión de las y los legisladores pone un freno a proyectos que, carentes de sustento técnico y legal, amenazaban con agravar la crisis de agua, movilidad y el entorno ambiental en zonas históricas y populares.
La Comisión de Desarrollo e Infraestructura Urbana, encabezada por el diputado Israel Moreno Rivera (Morena), determinó que permitir estos cambios no solo violaba la norma vigente, sino que representaba un riesgo directo para la infraestructura de servicios que sostiene la vida de las y los capitalinos.
Entre los proyectos rechazados destaca el intento de convertir el inmueble de la calle Colima 227, en la Roma Norte, en un complejo turístico con hotel y restaurante. Al respecto, el legislador Moreno Rivera fue enfático al señalar que el bienestar social no puede estar subordinado a la inversión desordenada.
“El desarrollo debe realizarse de manera ordenada, sustentable y, sobre todo, en estricto apego a lo que mandata la norma”, aseguró Moreno Rivera en la tribuna, defendiendo el derecho de los barrios a mantener su equilibrio vecinal.
En la misma línea, se desechó la pretensión de elevar niveles de construcción en Río Guadalquivir 74, colonia Cuauhtémoc. El dictamen reveló que la “iniciativa ciudadana”, una figura que a menudo es utilizada por grupos de poder para eludir normativas, presentaba inconsistencias graves y opacidad en los metros cuadrados de construcción, generando incertidumbre sobre el impacto real en la zona.
Frontón México y Avenida Sonora: sin cheques en blanco para el lucro
El legislador Alejandro Carbajal González, de la Asociación Parlamentaria Progresista de la Transformación, expuso las irregularidades detrás del intento de instalar un hotel en el emblemático Frontón México. Carbajal denunció la falta de personalidad jurídica del promovente y, lo más grave, la ausencia total de un análisis de impacto ambiental, social y de movilidad en una zona que ya sufre de alta intensidad urbana.
Por su parte, la diputada morenista Valeria Cruz Flores expuso el caso de Avenida Sonora 189, en la colonia Hipódromo. En este predio se pretendía legalizar un hotel y restaurante que ya había ejecutado ampliaciones de dos niveles sin contar con manifestación de construcción ni autorizaciones del INBAL o de la Secretaría de Planeación.
Este rechazo marca un precedente contra la política de “hechos consumados” con la que inmobiliarias intentan imponer construcciones ilegales sobre el patrimonio cultural y la voluntad vecinal.
Finalmente, el Congreso también bateó el cambio de uso de suelo en Avenida Pacífico 275, en el Barrio de La Concepción, Coyoacán. El legislador Ricardo Rubio informó que la documentación presentada para operar un restaurante con venta de alcohol carecía de valor probatorio pleno, reafirmando que el otorgamiento de permisos de este tipo debe ser riguroso para no alterar la paz de los barrios originarios.
Con este bloque de rechazos, el Congreso de la CDMX envía un mensaje claro: la ciudad no es una mercancía y el crecimiento económico solo es válido si garantiza la sustentabilidad y el respeto a la legalidad en favor de la clase trabajadora y los residentes de la capital.


