(13 de octubre, 2014).- La población de Nezahualcóyotl, Estado de México, continúa sufriendo los estragos del tiradero a cielo abierto, Neza III, como son el deterioro del paisaje, el impacto social, la contaminación del aire, suelo, cuerpos de agua (superficiales y subterráneos) y afectaciones a la salud.
“Hay mucha proliferación de fauna nociva, moscas, malos olores, y eso es a lo que debemos avocarnos”, indicó Jesús de la Rosa, director de Servicios Públicos del municipio, acerca de este tiradero de 30 hectáreas, al que le queda alrededor de un año y medio de vida.
Hasta el momento sólo hay 120 camiones y 111 rutas que, de manera insuficiente, se encargan de recolectar mil 200 toneladas de basura diarias en Nezahualcóyotl, lo cual acentúa la crisis del tiradero.
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Foto: OEM


