Diputados avalan en lo particular reforma contra doble nacionalidad: Presidencia, gubernaturas y Jefatura de Gobierno exigirán nacionalidad mexicana única

  • La reforma de la Presidenta Claudia Sheinbaum, fue aprobada en lo particular con 334 votos a favor y establece que quienes aspiren a la Presidencia, gubernaturas o Jefatura de Gobierno de CDMX deberán renunciar a otra nacionalidad; el proyecto pasa al Senado.

La Cámara de Diputados aprobó en lo particular la reforma constitucional contra la doble nacionalidad para quienes busquen encabezar los principales poderes ejecutivos del país. Con 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención, el proyecto impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum concluyó su paso por San Lázaro y fue enviado al Senado de la República para continuar su trámite legislativo.

La modificación a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con la nacionalidad mexicana. En caso de poseer otra, tendrán que renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos.

334 votos llevan la reforma al Senado

La discusión se prolongó durante casi 11 horas y, después de la aprobación en lo general, el pleno entró al análisis de cientos de reservas. Finalmente, la iniciativa fue respaldada en lo particular por Morena y sus aliados, mientras PAN, PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra.

El cambio constitucional busca precisar una disposición que actualmente establece requisitos de nacionalidad mexicana por nacimiento para ocupar estos cargos. Al presentar la iniciativa, el Gobierno federal sostuvo que la redacción vigente dejaba espacio a confusiones interpretativas sobre las personas que ya poseen una segunda nacionalidad.

La propuesta establece además que quien ejerza alguno de esos cargos no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad, invocar ante una autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana, utilizar pasaporte extranjero en los supuestos contemplados por la reforma ni acogerse a la protección diplomática de otro Estado.

Morena defiende la soberanía; oposición cuestiona alcances

Durante la discusión, el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, defendió el cambio constitucional frente a los cuestionamientos de la oposición y sostuvo que la regulación responde a la necesidad de evitar interferencias externas en la política nacional.

“La injerencia extranjera amenaza a la política interna de México. Por eso corresponde al Estado nacional reglamentar el ejercicio de los derechos ciudadanos por nacionalidad, porque la nacionalidad constityuye esa condición admisible para regular el ejercicio de los derechos políticos”.

Monreal sostuvo además que la reforma “no tiene una carta de intención contra nadie” y argumentó que la coexistencia de dos nacionalidades para quienes ocupen la Presidencia o una gubernatura puede generar un conflicto de lealtades jurídicas entre Estados.

“Los cargos de Presidente de la República y gobernadores de los estados tienen que ser cuidadosamente reglamentados. La sola coexistencia de dos o más nacionalidades genera un conflicto definitivo de lealtades. Esta es una medida orientada a evitar la concurrencia formal de vínculos estatales, y no una valoración negativa de la condicón binaiconal”.

Desde la oposición, el coordinador del PAN, Elías Lixa, cuestionó particularmente el procedimiento para renunciar a una segunda nacionalidad, al señalar que la resolución depende de las autoridades de cada país y que existen naciones donde ese proceso presenta restricciones. El panista planteó que el Estado mexicano pudiera intervenir en el procedimiento cuando una persona busque registrarse como candidata.

La mayoría cierra filas con la iniciativa de Sheinbaum

La diputada morenista Rosalinda Savala defendió que el cambio constitucional no pretende cuestionar la condición de los mexicanos que cuentan con otra nacionalidad, sino establecer requisitos específicos para quienes voluntariamente decidan competir por la titularidad de un Poder Ejecutivo.

“No cuestiona la nacionalidad mexicana, sino que plantea que, si una persona decide voluntariamente buscar la titularidad del Ejecutivo federal o una gubernatura, deberá renunciar a la doble nacionalidad. No se trata de desconocer a los migrantes mexicanos, sino de definir las condiciones para quienes quieren ocupar una de las responsabilidades más importantes”.

Su compañera de bancada Elda Esther del Carmen Castillo elevó el tono del debate al reprochar a los legisladores que rechazaron la propuesta:

“¡Ustedes son vendepatrias, son legisladores cabilderos de Washington! Si tanto les gusta el extranjero… ¡falta de confianza!, yo les pago su boleto para que se vayan de una vez. Cuando algo no le gusta (en México), corren a pedir auxilio, ¡entreguistas!, ¡váyanse a la goma! La soberanía nacional no se negocia”.

La reforma fue presentada por Claudia Sheinbaum con el argumento de que quienes pretendan gobernar México o alguna de sus entidades deben mantener un vínculo jurídico y político exclusivo con el Estado mexicano. La Presidenta explicó al anunciarla que el propósito es garantizar que el interés nacional se encuentre por encima del correspondiente a cualquier otro Estado.

Con la votación en lo particular, el proyecto concluyó su recorrido en la Cámara de Diputados y pasó al Senado, donde deberá continuar el procedimiento de reforma constitucional. De completar el proceso legislativo y constitucional, las nuevas disposiciones serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y no afectarían a quienes actualmente ejercen la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina.

 

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