Hay un infinito de posibilidades cuando de percepciones hablamos, suelen éstas convocarnos a malos entendidos o bien a creencias sin sustento sobre la realidad, sin embargo, la percepción sigue estando en el plano de lo que existe, de lo real y puede cambiar, aunque no fácilmente con verdades. Todos vivimos a partir de la percepción y es el criterio basado en la ciencia, la formación ética y la ideología lo que va marcando su camino, pero nadie está exento a las percepciones externas y a la manipulación que muchos otros ejercen para que los demás perciban lo mismo. Hay otros que, sin manipular, lo logran porque hay ámbitos de la percepción que la realidad nos obliga a compartir.
Me he preguntado durante muchos meses el porqué de la existencia de esta acumulada obsesión hacia la figura presidencial por parte de los antiguos y de los aspiracionales, claro que entiendo la pérdida de sus privilegios y poder, ¡sí, lo entiendo!, pero lo que vemos y vivimos día con día sin parar me parece ya desbordante, fuera de cualquier tipo de percepción y lógica.
Disociación es la palabra que define a la separación de la conciencia de determinados contenidos mentales. Es el mecanismo propio de los trastornos de conversión y de los trastornos disociativos. Existen varios tipos de trastornos dentro de este extraño mundo: la amnesia disociativa, la fuga disociativa, el trastorno disociativo de la identidad o el trastorno de la personalidad múltiple, el trastorno de despersonalización y el trastorno disociativo no especificado.
También dentro de este mundo disociativo está la alucinación negativa; en ella el sujeto excluye de su mundo a determinadas personas u objetos y dice no verlos a pesar de ver al resto de las personas u objetos que le rodean. Sin embargo, aunque dice que no percibe el objeto o persona, no se comporta como si su ausencia fuese real, no percibe a una persona, pero la esquiva cuando pasa al lado de ella. Este tipo de alucinación visual puede verse, aunque raramente, en las histerias de disociación, y con más frecuencia pueden ser provocadas durante la hipnosis (contrasugestión).
Adentrándonos un poco más en este mundo también encontramos la personalidad histérica, la cual presentan las personas que se encuentran en una búsqueda constante de la atención y provocación. Sociables. Hiperactivos. A diferencia de las personalidades esquizoides, experimentan con gran facilidad sentimientos, tanto positivos como negativos. Los mecanismos de defensa que con más frecuencia utilizan son la represión y la disociación. R. C. Cloninger señala que, en las dimensiones de su temperamento, estas personas presentan una elevada búsqueda de sensaciones, una baja evitación de daño y una elevada búsqueda de recompensa.
Asociar las cosas o hechos en el plano de lo real trae como consecuencia estar cada vez más apegado a la realidad, y aunque lo subjetivo y objetivo navegan todo el tiempo, las asociaciones nos crean parámetros mucho más cercanos a lo que realmente está sucediendo, pero entonces ¿qué está pasando psicológicamente con todos aquellos que en el ámbito político repiten y repiten mentiras o hechos que nunca sucedieron? ¿Qué sucede con los que inventan historias míticas y encima de todo las terminan creyendo?; pues están disociados de la realidad, es la única conclusión a la que llego, si no todos, la gran mayoría ha acumulado tantas mentiras y odio que el trastorno en estos momentos ya está presente.
Han perdido la conexión ya no solo con su entorno, sino con la política misma; me atrevería a llamarlo una disociación política, puesto que las únicas conexiones que logran son a partir de creencias falsas, el odio e ideologías truncadas. No logran ver lo evidente y encima sostienen alucinaciones colectivas sobre absolutos inventos de su imaginación y lo único que sigue sosteniéndolos es el también ya incoherente concepto de creerse oposición.
Ahora más que nunca el pensamiento y las percepciones le pertenecen a la mayoría, todo pasó de una dialéctica de ficción a una realidad de mayorías, tras despertar de una oscura pesadilla donde día con día, durante decenas de años, buscaban a toda costa mantenernos disociados en su realidad alterna.
El pueblo ya despertó y aunque los antiguos sigan tratando de manipularnos, ya pasó su tiempo.


